El amante de belchite

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1467 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 18 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Todos me decían que no lo hiciera, que no fuera a España, que esa no era mi guerra, pues yo era inglés y ya tendría oportunidad de luchar contra el fascismo defendiendo a mi país (pues la tensión entre Inglaterra, junto con Francia y Alemania se cortaba en el aire).
Yo no les hice caso, pues no podía soportar como el fascismo, que se estaba extendiendo, se apoderara de otro país querecientemente había vuelto a ser democrático y libre.
Escribí una carta de despedida a mi familia, diciéndoles que les quería mucho y que me iba a España a luchar. Ya estaba todo preparado, al amanecer partí hacia la estación para ir al aeropuerto que me llevaría a Francia junto a mi hermana que me acompañaba a despedirme ya que ella me apoyaba.
-Tom, prométeme volverás, que no obedecerás a un oficial locoque te mande a una misión suicida.- Me dijo mi hermana entre lágrimas.
-Tranquila Sue, volveré. Pero si caigo, por favor, no me olvidéis, pues una persona solo muere cuando se le olvida. Nunca os olvidaré, volveré, os lo prometo.- Dicho esto, subí al tren junto a mis camaradas de las Brigadas Internacionales.
Busqué un asiento rápidamente junto a la ventanilla para despedirme de Sue. Ella teníala cara envuelta el lágrimas, pero a pesar de sus lágrimas, estaba orgullosa de mi partida hacia España.
El tren empezó a moverse y la perdía de vista entre el humo negro de la locomotora. La última vez que la vi agitaba los brazos despidiéndose de mi mientras lloraba, pero con una sonrisa de orgullo.
Salí de Liverpool dirigiéndome hacia Londres donde nos esperaba un avión hacia Francia, ydesde allí hacia España, a una pequeña ciudad llamada Albacete, donde estaba la sede de las Brigadas.
Llegando a Albacete en el tren, vimos un gran recibimiento. Todo el mundo había salido a recibirnos, había una banda sonora y todo. Nos sentimos como héroes. Desfilamos por toda la ciudad hasta el ayuntamiento, donde nos dieron un discurso motivador, pero no lo entendíamos, ya que lo decían enespañol. Nadie lo entendía, habíamos ingleses, franceses, rusos, alemanes, italianos, americanos y muchos más. Nadie lo entendió, pero todos sabíamos que eran palabras de ánimo y agradecimiento por ayudarles. Todos estábamos muy cansados, pero todos nos emocionamos por aquel recibimiento.
Nos alojamos en el cuartel de la guardia civil, vacío tras su sublevamiento al principio de la guerra. Al pareceréramos los primeros brigadistas. Tuvimos suerte de ser los primeros, pues pronto la ciudad se llenó de brigadistas, y ya no había sitio hasta tal punto, que los civiles debían acogernos en sus propias casas. Sin embargo, estaban encantados de hacerlo, ya que éramos héroes para ellos.
Todos los días hacíamos instrucción para la guerra, pues la mayoría no éramos más que simples civiles con ansias deluchar por la libertad que no sabían nada de armas.
Un día que estaba de permiso, decidí pasear por el parque. Por el camino vi a dos muchachas jóvenes (de unos 25 y 15 años) que llevaban al parque a una niña, que debía de ser su hermana, de unos cinco años.
Decidí acercarme a ellas y entablar un poco de conversación, más por señas que por otra cosa, ya que mi nivel de español era muy poco, porno decir ninguno. Al acercarme, la de quince se asustó y le indicó con la mirada a la que debía de ser su hermana que se fueran ya que yo no era más que un desconocido. Me disponía a irme para no ponerlas en un compromiso cuando la de veinticinco me dijo que me quedara (por señas, como no).
Estuvimos hablando un buen rato. Ambas eran majas y la pequeña me perdió el miedo. La mayor se llamabaMaría Luisa y la pequeña, Maruja.
Cuando nos despedimos, sentí un gran vacío en mi interior, comprendí que la amaba. Me di la vuelta y le pregunté si podíamos vernos otra vez. Ella, un poco sonrojada, me contestó que sí, que a la misma hora en el mismo banco.
Cada día quedábamos allí. Resultó que ella no era la hermana de Maruja, sino la criada de su familia, pero al parecer, eran buenas...
tracking img