El amor en la psicosis

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EL AMOR EN LA PSICOSIS Osmar Barberis

El amor en la psicosis

Osmar Barberis

Hablar del amor en la psicosis nos impone inicialmente circunscribir el concepto de amor. Pero, ¿podrá el amor ser tomado como un concepto? En el Seminario 20, el que utilizaremos para decir algo respecto del amor, Lacan no le esquiva a los rumores que se corrían en el Paris del ’72. Se decía que en suseminario, iba a hablar de amor. “Háblame de amor no es más que una canción”, responde. Anteriormente había hablado de la carta de amor, también de la declaración de amor, pero todo eso es diferente de la palabra de amor. ¿Podríamos buscar una palabra de amor como analizantes? ¿Y como analistas? El amor de transferencia, ¿es palabra de amor? Quizá no seamos los analistas, sino los poetas o los músicosquienes mejores aborden el amor con las palabras. Sin embargo, desde mi posición de analista voy a dar ciertos rodeos –ya que el amor no es sin rodeos– para responder algunos interrogantes que respecto del amor, me ha generado el tratamiento de pacientes psicóticos. ¿Es posible el amor en la psicosis? Si lo fuese, ¿cuáles serían las condiciones para el amor? ¿Se anudan amor y sexo, en la psicosis?Abordar el amor desde Freud, es abrir las puertas que nos conducen por los caminos del narcisismo. Para él, el amor es siempre narcisista y desde allí podríamos plantear que el amor es siempre recíproco. Dice Lacan: “el amor pide amor, y lo pide sin cesar”, y lo vincula al Aún que titula el Seminario que nos ocupa. “Aún es el nombre de esa falla desde donde en el Otro parte la demanda de amor” (p.12). Voy a tomar tres proposiciones lacanianas que nos permitirán platear determinadas cuestiones en relación al amor en la psicosis: “no hay relación sexual” (p. 17), “lo que suple la relación sexual es precisamente el amor” (p. 59), “El goce del Otro, del Otro con mayúscula, del cuerpo del otro que lo simboliza, no es signo de amor” (p. 12). Lo primero que podríamos decir escuchando estosenunciados, es que para Lacan hay una diferenciación, y por qué no cierta disyunción, entre el amor y el sexo. Algo que difiere del planteo freudiano. Recordemos que Freud hablaba del amor sensual en oposición al amor tierno. Para él el amor no dejaba de estar en relación a la sexualidad. Comenzaré con el “no hay relación sexual” que mucho ha provocado tanto a legos como a analistas. Ustedes podríanobjetar, probablemente con mayor fervor las mujeres presentes, “vine a escuchar hablar sobre el amor y me sale con la relación sexual!” Pero les anticipé que hablar de amor me iba implicar realizar algunos rodeos, y sobre todo, que en esta ocasión me presento ante ustedes como analista y no como músico o poeta.

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El amor en la psicosis

Osmar Barberis

En el humano, la sexualidad estámediatizada por el lenguaje, un lenguaje que hará discurso en tanto esté en relación a una lógica fálica. Entre dos seres que intentan copular está el falo. No hay cópula. No hay Uno. El Uno no es del orden del goce sexual, sino que siempre está vinculado a la impotencia del amor, que ignora que no es más que el deseo de ser Uno. Para ser más precisos, el Uno es del orden de la ilusión, del espejismo enel que nos introduce el amor que nos lleva a postular que no somos más uno con el ser amado. En la experiencia psicoanalítica el falo es el médium por excelencia, ya que gracias a él, hombre y mujer se relacionan. Pero, ¿por qué un hombre y una mujer? ¿Acaso no se pueden amar dos mujeres, o dos hombres? ¿Se puede ser siempre hombre, o siempre mujer? ¿Qué es un hombre? ¿Qué es una mujer? Hacer delfalo una función, es lo que le permitirá a Lacan definir hombre y mujer como posicionamientos que determinan diversas modalidades de goce, en relación a un Otro. La cuestión es que con la particular lógica que Lacan introduce para dar cuenta de la sexuación humana, no todo goce deja atraparse en una significación fálica. Hay un goce suplementario, un goce Otro que vinculamos al goce femenino,...
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