El arrepentido

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LA FIGURA DEL “ARREPENTIDO” EN LA LEY 23.737*
Nicolás SCHIAVO
I.-Introducción. II.-Breve consideración sobre el principio nemo tenetur seipsum prodere II.-a- La inquisición inglesa II.c.- La irrupción de la defensa en el perfil del derecho. III.-La aplicación de estos principios a la figura del “arrepentido” IV.-A modo de conclusión

I.-Introducción La ley 24.4241 modificatoria de la ley23.737, trajo consigo la incorporación, en el art. 29 ter, donde se reguló la llamada figura del “arrepentido”. Es decir de aquél que habiendo tomado parte de alguno de los delitos tipificados por la ley especial de estupefacientes, realizare actos de colaboración con la justicia de modo tal que su pena pudiera ser reducida o eximida. La introducción de esta figura, en el derecho penal argentino, noestuvo, ni esta, exenta de polémica. Contra la misma se han alzado importantes voces que rechazan abiertamente la posibilidad de que el Estado entable negociaciones con quien perpetra un hecho ilícito, tanto se

*Trabajo presentado en el curso de “ley de estupefacientes” realizado en el postgrado de la Universidad de Lomas de Zamora, realizado en 2007 en el Colegio de Abogados de San Martín,curso a cargo del Dr. Jorge Roldan. 1 La ley 24.424 fue sancionada en Enero de 1995, incorporando novedosas figuras vinculadas a la temática de los estupefacientes. Entre ellas se encuentran la del “arrepentido” (art. 29 ter), “el agente encubierto (art. 31 bis) y la “entrega vigilada de droga” (art. 33).

por razones morales y constitucionales, provoca.3

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como por la

deslegitimación delos fines de la pena Estatal que el acuerdo De igual modo, la doctrina no ha logrado, a la fecha, establecer adecuadamente la naturaleza jurídica del instituto. Así, mientras un sector doctrinario equipara al “arrepentido” con el “delator”4 o “testigo de la corona”5; otro importante sector doctrinario tiende a diferenciar dichas figuras.6
Sobre esto L. FERRAJOLI ha expresado que:”Todas lasgarantías penales y procesales resultan efectivamente alteradas con la negociación entre las partes o, peor aún, entre juez e imputado que tenga por objeto la prueba y la pena: el nexo retributivo entre pena y delito, ya que la pena y su medida se hacen depender de la conducta procesal del reo más que de la gravedad del delito…Legalidad, jurisdiccionalidad, inderogabilidad de la acción y del juicio eindisponibilidad de las situaciones penales se desvanecen en esta negociación desigual, dejando espacio a un poder enteramente dispositivo que desemboca en el arbitrio” (Derecho y Razón, Teoría del galantismo penal, 1995. Ed. Trotta, Madrid, p. 609). 3 Sobre esta deslegitimación Marcelo A SANCINETTI, exigencias mínimas de la dogmática del hecho punible en la parte general de los códigos penales, Ed.Ad-Hoc, Buenos Aires, quien expresa: ”Ciertamente el derecho penal actual va a contramano de esta restricción, en la medida que se conciben beneficios indignos por el comportamiento procesal, a favor, por ejemplo, del “testigo de la corona” (“arrepentido” en las legislaciones latinas), con tal de que incrimine a otro que al Estado le resulte más “conveniente” o a favor de quien indemniza a lavíctima antes de cierto estado del proceso. En este “Estado mercader” la pena no puede ser entendida más como la ratificación de la vigencia de la norma. El condenado a la pena máxima puede explicarle a todos que él no ha sido un buen hombre de negocios en el proceso penal, y que se halla en la misma situación de justicia material que aquel otro que fue premiado bajo las reglas del mercado.”. 4 Unaclasificación de cada caso en Carlos EDWARS, El arrepentido, El agente encubierto y la entrega vigilada Ed. Ad-Hoc., Buenos Aires, 1996 p. 32 y ss. 5 Esta denominación proviene del término alemán “KRONZEUGE”, Sobre un sentido crítico de las llamadas figuras “premiadas” vèase Alessandro BARATTA y Michel SILVERNAGL, La legislación de emergencia y el pensamiento jurídico garantista. Revista Doctrina...
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