El arte de la guerra

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  • Publicado : 15 de agosto de 2010
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La historia es la única rama del conocimiento que nos puede decir qué fuimos en el pasado, qué somos en el presente y qué seremos en el futuro. Anónimo.

En la memoria colectiva, la fundación deQuito se remite a los tiempos legendarios de Quitumbe y sus primeros habitantes los Quitus, que más tarde se fusionaron con los Caras. La historia de Quito no empieza ni termina con la llegada de losconquistadores españoles, cuya presencia, a no dudarlo, constituye un importante hito en el curso de la milenaria trayectoria vivida por nuestro pueblo.
Inmediatamente después de la victoria delSoberano quiteño Atahualpa sobre los Incas, llegaron a Cajamarca los conquistadores españoles dirigidos por Francisco Pizarro y Diego de Almagro
Uno de los miembros de la expedición fue Sebastián deBenalcázar, nombrado Teniente de Gobernador de San Miguel de Tangarara próximo a Túmbez, quien pronto se informó sobre la famosa ciudad de Quito así como las noticias sobre el viaje de Pedro deAlvarado desde Guatemala. Esta dos referencias indujeron a Benalcázar a dejar San Miguel y encaminarse hacia el norte , a la cabeza de unos doscientos soldados.
A marchas forzadas avanzó por el callejóninterandino; en el camino estuvo a punto de ser derrotado por los bravos defensores de Quito liderados por Rumiñahui, quienes no lograron vencerlo a causa de una erupción volcánica, que desarticuló laacción indígena. | |
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En medio del desconcierto y testigo que los intrusos avanzaban hacia el norte , el astuto Rumiñahui ordenó arrasar la tierra, incendiar la ciudad y esconder sustesoros, de tal forma que Benalcázar solo encontró cenizas y escombros. Todo, como rechazo a los invasores que, a más de su sed de oro, tramaban la esclavitud para quienes poblaban en esta parte delcontinente, al ver esto Benalcazar avanzó hasta Cayambe donde saqueó un templo.

El 12 de julio de 1534, Diego de Almagro desde Quito ordenó a Benalcázar reintegrarse a la disciplina de las huestes...
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