El arte de no molestar

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (899 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 30 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
TRIBUNA: J. ERNESTO AYALA-DIP
El arte de no molestar

Hace unas semanas, en su columna habitual en un suplemento dominical, la escritora Soledad Puértolas se refería a la artista vanguardistasuiza Sophie Taeuber-Arp como "una mujer extraordinariamente silenciosa y discreta". Quise imaginarme un minuto de esa mujer ejerciendo esa cualidad que destaca nuestra autora, y no pude más queimaginármela como una persona que no molestaba: no sé si Puértolas apuntaba en este sentido: pero a mí me gusta pensarlo así: el silencio y la discreción de los que no quieren molestar. Eso me recuerda a esepersonaje de Dickens, creo que era el doctor Chillip en David Copperfield, que atravesaba las puertas de costado para ocupar menos espacio, no fuera que chocara con alguien y le produjera algunainnecesaria molestia.

No pocas veces en nuestras vidas nos hemos topado con personas que apenas emiten escuetos vocablos, actitud diagnosticada con claridad coloquial: "Este no habla para no ofender". Opara no molestar, que también se podría traducir. Y es verdad que hay personas que apenas parecen que existen: se las ve, se las escucha pero mucho se cuidan de entrar en cualquier sitio como unelefante en una cacharrería. Ponen extremo cuidado en no interferir allí donde ellos pudieran considerar un engorro en vez de una solución. Nada más lejos de sentirse agentes de una injustificadaperturbación.

Durante mucho tiempo me costó entender porqué un conocido con el que me une una relación profesional termina siempre sus misivas electrónicas con un infaltable "Y perdona las molestias". Nuncaalcanzo a visualizar qué molestias pueden ser esas. Al final un día no tuve más remedio que llegar a la siguiente conclusión: hay gente milagrosa que ha venido al mundo para hacer el menor ruidoposible. Ponen mucho celo en no ponerse en el medio cuando uno pasa. Como el personaje dickensiano, se encogen para facilitarnos nuestra comodidad. No tiene su comportamiento nada que ver con la...
tracking img