El arte y la realidad en bienvenido, bob de juan carlos onetti

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Autor y héroe en Bienvenido, Bob de Juan Carlos Onetti

Introducción

Tuve la oportunidad de ver un video en el que aparece Juan Carlos Onetti y que forma parte de la película El dirigible (1991) del cineasta uruguayo Pablo Dotta. Las imágenes que, según el mismo Onetti, le han sido robadas, muestran a un hombre longevo, grueso y con la mirada perdida en la nostalgia de una ciudad a la que nopuede regresar, sobre todo porque esa ciudad, Montevideo, ya no existe. Mientras prende su próximo cigarrillo, recostado sobre una cama hospitalaria, en calzones y camiseta sin mangas, Onetti afirma: “yo no soy, ni mucho menos, el más indicado para dar ningún motivo de creencia o de fe a las generaciones actuales”.
¿De quién es entonces el nombre que aparece en la cabecera de libros comoEl pozo y Para una tumba sin nombre? ¿De quién son aquellas acumulaciones oracionales, bimembres o trimembres que revelan la inteligencia de un hombre dedicado a la literatura? ¿Puede existir acaso algún otro motivo de creencia o de fe en un escritor, que aquel que lo contempla como lo que es: un alquimista del lenguaje? Si bien, buena parte de las posibles respuestas a estas preguntas seencuentran encaminadas hacia un mismo punto: la relación entre el escritor y la sociedad de la que forma parte indisoluble, un sendero inesperado se ilumina ante nuestra mirada: quien escribe es un ente doble: mitad dios, mitad hombre; quien logra dar atisbos de un mundo ajeno al nuestro, ha quedado condenado a vivir entre ambos mundos y, no está por demás decirlo, a desempeñar funciones totalmentedistintas en uno y otro.
Así, intentaré abundar en la relación dialéctica existente entre el escritor y el autor, entre aquel que escribe, publica, reseña, debate y discute en este mundo, y aquel que crea un mundo aparte para hacerlo. Onetti, como ya se ha predicho, será el sujeto y objeto de esta pequeña investigación, pues es él quien nos ha dado la pauta para establecer esta radical diferencia,la insalvable diferencia que existe entre aquél hombre de la cámara y el autor de Bienvenido, Bob.

Nuestro tiempo corre; se nos acaba, dirían algunos. Existe pues, una sucesión, hasta ahora interminable, de hechos y acontecimientos que de un período a otro van llenando aquello que llamamos Historia. Contrario al historicismo, que aborda el estudio de la Historia a partir del establecimiento decausas y consecuencias que muestran que el acontecer no es más que un devenir determinado; el considerar que todo suceso tiene una dimensión histórica, y no sólo un cúmulo de causas y de consecuencias, nos ayuda a comprender que existen en él sujetos con dimensión histórica y voluntad, y no simples títeres de las fantasmales limitaciones que los abruman. Eso me dan a entender las palabras:escritor, albañil, carpintero, sastre, etc., y por tanto, me lleva a suponer que todo escritor, el caso que nos ocupa, tiene una dimensión histórica, un conjunto de acontecimientos superpuestos que lo acompañan pero que no lo determinan, como lo es el acontecimiento de la literatura en su vida. La literatura es su profesión; el lenguaje, su objeto de trabajo; sus capacidades podrían ser sus instrumentosy los temas que obtiene de lecturas pasadas y presentes, de una moral determinada, de convicciones férreas, son la hoguera que mantiene vivo ese trabajo. En el caso de Bienvenido, Bob de Onetti, las brazas de la hoguera se enfocan en la dialéctica con la que se observan la juventud, orgullosa y emprendedora, y la vejez, que ya sabemos de qué mañas se vale… Las atribuciones que Onetti brinda a lospersonajes representativos del cuento, el narrador y Bob, se contraponen y trascienden la escena del relato hasta situarse en una dimensión histórica más clara, panorámica y social. Quien revela dicho contraste en nuestro mundo es el escritor.
Sin embargo, existe un tiempo que no corre o acaba, y más bien, ni siquiera empieza. En ese tiempo tiene algo que ver el escritor, pero le...
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