El bar del infierno

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ALEJANDRO DOLINA

BAR DEL INFIERNO

Planeta

Dolina Alejandro Bar del infierno.- 1ª ed.- Buenos Aires; Planeta 2005 352 p.; 23x15 cm ISBN 950-49-1350-4 1.-Narrativa argentina 1. Título CDD A863

Diseño de cubierta: Mario Blanco Diseño de interior: Orestes Pantelides © 2005, Alejandro Dolina Derechos exclusivos de edición en castellano reservados para todo el mundo © 2005, Grupo EditorialPlaneta S.A.I.C. Independencia 1668, C 1100 ABQ, Buenos Aires, Argentina www.editorialplaneta.com.ar 1º edición: abril de 2005 ISBN 95049-1350-4 Impreso en Grafinor S. A., Lamadrid 1576, Villa Ballester, en el mes de marzo de 2005. Hecho el depósito que prevé la ley 11.723 Impreso en la Argentina Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenadao transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin el previo permiso escrito del editor. 2

PRÓLOGO

rofesores de la cátedra de alquimia me han contado la enorme dificultad que supone enseñar una normativa cuyo precepto central es el secreto absoluto. El maestro debe ejercer al mismo tiempo la divulgación y elocultamiento. Para completar exitosamente ambas actividades no tendrá más remedio que dictar clases que tengan —por lo menos— dos significados. Uno de apariencias y otro secreto, que el alumno deberá ir descifrando trabajosamente. Tras largos siglos de penosas lecciones, se ha ido construyendo un lenguaje en donde lo que se dice no es lo que se quiere decir, en donde cada palabra no es sino unaimprecisa alegoría de otra que no ha sido dicha: el sol es el oro, pero también es el Padre y es Apolo y el calor del cuerpo y el centro del Zodíaco. Los siete metales son también las siete heridas de Cristo, las siete virtudes, los siete colores, los días de la semana, las horas y la suma de la trinidad con los cuatro elementos, que vienen a ser —de paso— los cuatro evangelistas. Desde luego, elaprendiz jamás tendrá la certeza de haber descubierto las verdades escondidas, pues nunca se realiza la traducción definitiva. Maestros y discípulos se hablan a través de los tiempos en interminables diálogos y textos que son símbolos y emblemas de otros símbolos y emblemas, cuyo comienzo o cuyo final es imposible hallar. Manuel Mandeb, el pensador de Flores, afirma que toda conversación es una lecciónde alquimia. Nadie dice lo que dice, nadie oye lo que oye, nadie escribe lo que escribe. Mandeb aclara que este último juicio oculta en verdad otro, que es secreto. ¿Qué libro esconderá este libro? ¿Qué tristezas desconocidas se ocultarán tras nuestras viejas y familiares penas?

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AGRADECIMIENTOS: Ianina Trigo Nicolás Tolcachier Silvina Díaz Maica Iglesias

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EL BAR DEL INFIERNOl bar es incesante. Es imposible alcanzar sus confines. Del modo más caprichoso se suceden salones, mostradores, pasillos y reservados. Nadie ha podido establecer nunca cuál es la puerta del bar. La opinión mayoritaria es que no hay forma de salir de él. Sin embargo, muchos buscan la salida. Es el sueño romántico más frecuente de este tugurio. Hombres jóvenes, inconformes, beligerantes, eligenuna dirección cualquiera y avanzan desaforadamente buscando la puerta, o el centro, o la explicación del bar. Generalmente, nadie vuelve a verlos. Algunos regresan mucho tiempo después, casi siempre por el lado contrario al que eligieron para irse. El cafetín es un laberinto. Nuestro destino es extraviarnos en sus encrucijadas. Pero algunos presienten una verdad aún más terrible: no se puede salirdel bar no por la falta de puertas, ni por la disposición caprichosa de sus instalaciones, sino porque no hay otra cosa que el bar. El afuera no existe. Si es verdad que los parroquianos están condenados a vagar perpetuamente por los mismos lugares, también es cierto que sus conductas se repiten del mismo modo inevitable. Pero ellos no lo saben. Se mueven con soberbia, como si decidieran sus...
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