El bulbo olfatorio

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3861 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 1 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL BULBO OLFATORIO

Se localiza en el extremo anterior del sistema nervioso central. Hay dos bulbos olfatorios que reciben las fibras nerviosas procedentes del epitelio olfatorio. En este epitelio se localizan los receptores que perciben los olores. Estas células son células sensoriales primarias, son neuronas y tienen sus propios axones, que a través del nervio olfatorio sedirigen hacia el encéfalo.
Estructura del bulbo olfatorio.
Los bulbos olfatorios son vesículas del telencéfalo. La sustancia gris se situa en el exterior rodeando a la sustancia blanca. En la sustancia gris superior de los bulbos se diferencian siete capas, aunque para algunos autores solo serían cinco.
En el epitelio olfatorio hay neuronas con receptores para cada tipo que estan conectadas con loscorrespondientes glomerulos. Los olores raramente son captados por un unico tipo de neurona, sino que es el resultado de la combinación de numerosas moleculas que son captadas por diversas neuronas. El hipocampo es el centro de procesamiento de los olores. Los axones de las neuronas del bulbo olfatorio se reunen para transitar por el tracto olfatorio hasta el hipocampo.
El 4 de octubre pasado seconcedió el premio Nobel de Medicina o Fisiología a Richard Axel y Linda Buck, dos investigadores norteamericanos, por sus descubrimientos sobre el funcionamiento del sistema olfativo. En 1991 publicaban un artículo en el que describían a la familia de genes que codifican para los receptores olfativos, unas estructuras de epitelio olfativo que se acoplan a los olores y que, por tanto, son la basede la percepción olfativa (Buck y Axel, 1991). Este fue el punto de partida para una serie de estudios y descubrimientos que han permitido definir los mecanismos fisiológicos de la percepción y el reconocimiento de los aromas.
Quizá lo más sorprendente de este proceso es la gran cantidad de olores que el sistema olfativo humano es capaz de detectar e identificar: se trata de varios millares deposibles identificaciones. Los descubrimientos de Richard Axel y Linda Buck consituyen el inicio de varios estudios que han permitido esclarecer este misterio. El epitelio olfativo es un tejido sensorial situado en el techo de la cavidad nasal; ocupa un área de unos pocos centímetros cuadrados y tiene unos cuantos millones de células sensoriales. Éstas tienen unos receptores olfativos que son unasproteínas que se encuentran en la membrana exterior de la célula y, más concretamente, en la parte externa del epitelio, orientados hacia la cavidad nasal. Cuando un compuesto volátil que corresponde a un olor llega al epitelio olfativo, se acopla a estos receptores con los que es químicamente compatible. Este acoplamiento provoca una cascada de señales que, finalmente, llegan a esas zonas delcerebro, facilitando la detección y reconocimiento de los olores. El acoplamiento entre un compuesto con olor y el receptor se produce por afinidad química y, por tanto, depende de la estructura química del compuesto en cuestión. Esa es la razón por la que el olfato, junto con el sentido del gusto, forma parte de los llamados «sentidos químicos».
En la publicación de 1991, en la que Buck y Axel hacíanpúblico el descubrimiento de la familia de los genes que llevan la información para los receptores olfativos, demostraban que estos receptores forman parte de la gran familia de los receptores acoplados a proteínas G. En esta familia de receptores también se incluye la rodopsina, la proteína receptora de los bastones de la retina del ojo, responsables de la percepción de la intensidad de la luz.El rasgo común de estos receptores es que son proteínas formadas por siete dominios transmembrana y que necesitan otra proteína, llamada G, para que se produzca la transducción del estímulo olfativo en una señal nerviosa que pueda ser transmitida y procesada por el cerebro. Los genes de los receptores olfativos se encuentran en el cromosoma 17 (Ben-Arie et al., 1994).
Así pues, el proceso de...
tracking img