El cantar del cid(destierro)

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (537 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 15 de marzo de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
-Con lágrimas en los ojos, muy fuertemente llorando la cabeza atrás movía y quedabase mirando
-suspirando quedo el cid, hablando como solía tan bien y tan mesurado.
-Gracias a ti señor padre tu queestas en lo más alto, por ayudarme con mis enemigos que son malos
-allí sueltan los caballos, allí los sueltan de riendas el saliendo de mi bar bolo la cornisa asienta y cuando en burgos entraronles bolo a la mano izquierda, se encogió de hombros el cid y meneo la cabeza
-Albricia España, albricias, pues nos echan de la tierra con gran honra por castilla entraremos a la huerta
-por ver al cidy a los suyos todo el mundo se asomó, toda la gente de burgos a la ventana se asomó, con lágrimas en los ojos tan fuerte era su dolor, todos diciendo lo mismo en su boca una razón “Dios que buenvasallo”, “Dios que buen vasallo”
-Aunque de grado lo harían a convidarlo no osaban, el rey Alfonzo le tenía grande saña, antes que fuese la noche en burgos entro la carta, con órdenes muy severas y muybien sellada; Mandaba en ella que a el Cid nadie le diese posada y allí quien se la diese supiese que por su palabra perdería lo suyo, los ojos de la cara, su vida y su alma.
-El capeador se dirigióa su posada y la puerta se encontró bien serrada, allí la voz del Cid con asentó exaltaba “abrid posadero, abrid” no respondían palabra.
-Aguijo el Cid su caballo y a la spuertas que allegaba, delestribo saco el pie y un fuerte golpe le daba, no se abre bien la puerta no por que estaba bien serrada, nueve años tiene la niña que ante sus ojos se planta
-Campeado, llego la hora de ceñid tuespada, orden del rey me lo prohíbe anoche llego su carta, con prevenciones muy grandes y venia bien sellada.
-Esto la niña le dijo y se entro para su casa
-Ya lo ve el Cid que del rey no podía esperarnada, se alejo de la puerta por burgos marcando pauta, llego hasta santa maría y allí del caballo baja; con gran fervor se arrodilla y sus plegarias daba, acabada la oración el Cid enseguida cabalga....
tracking img