El caso de la doncella perfecta

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El caso de la doncella perfecta
[Cuento. Texto completo] Agatha Christie |
-Ah, por favor, señora, ¿podría hablar un momento con usted? Podría pensarse que esta petición era un absurdo, puesto que Edna, la doncellita de la señorita Marple, estaba hablando con su ama en aquellos momentos. Sin embargo, reconociendo la expresión, la solterona repuso con presteza: -Desde luego, Edna, entra ycierra la puerta. ¿Qué te ocurre? Tras cerrar la puerta obedientemente, Edna avanzó unos pasos retorciendo la punta de su delantal entre sus dedos y tragó saliva un par de veces. -¿Y bien, Edna? -la animó la señorita Marple. -Oh, señora, se trata de mi prima Gladdie. -¡Cielos! -repuso la señorita Marple, pensando lo peor, que siempre suele resultar lo acertado-. No... ¿no estará en un apuro? Edna seapresuró a tranquilizarla. -Oh, no, señora, nada de eso. Gladdie no es de esa clase de chicas. Es por otra cosa por lo que está preocupada. Ha perdido su empleo. -Lo siento. Estaba en Old Hall, ¿verdad?, con la señorita... o señoritas... Skinner. -Sí, señora. Y Gladdie está muy disgustada... vaya si lo está. -Gladdie ha cambiado muy a menudo de empleo desde hace algún tiempo, ¿no es así? -¡Oh, sí,señora! Siempre está cambiando. Gladdie es así. Nunca parece estar instalada definitivamente, no sé si me comprende usted. Pero siempre había sido ella la que quiso marcharse. -¿Y esta vez ha sido al contrario? -preguntó la señorita Marple con sequedad. -Sí, señora. Y eso ha disgustado terriblemente a Gladdie. La señorita Marple pareció algo sorprendida. La impresión que tenía de Gladdie, quealguna vez viera tomando el té en la cocina en sus «días libres», era la de una joven robusta y alegre, de temperamento despreocupado. Edna proseguía: -¿Sabe usted, señorita? Ocurrió por lo que insinuó la señorita Skinner. -¿Qué es lo que insinuó la señorita Skinner? -preguntó la señorita Marple con paciencia. Esta vez Edna la puso al corriente de todas las noticias. -¡Oh, señora! Fue un golpeterrible para Gladdie. Desapareció uno de los broches de la señorita Emilia y, claro, a nadie le gusta que ocurra una cosa semejante; es muy desagradable, señora. Y Gladdie les ayudó a buscar por todas partes y la señorita Lavinia dijo que iba a llamar a la policía y entonces apareció caído en la parte de atrás de un cajón del tocador, y Gladdie se alegró mucho. »Y al día siguiente, cuando Gladdie rompióun plato, la señorita Lavinia le dijo que estaba despedida y que le pagaría el sueldo de un mes. Y lo que Gladdie siente es que no pudo ser por haber roto el plato, sino que la señorita Lavinia lo tomó como pretexto para despedirla, cuando el verdadero motivo fue la desaparición del broche, ya que debió pensar que lo había devuelto al oír que iban a llamar a la policía, y eso no es posible, puesGladdie nunca haría una cosa así. Y ahora circulará la noticia y eso es algo muy serio para una chica, como ya sabe la señora. La señorita Marple asintió. A pesar de no sentir ninguna simpatía especial por la robusta Gladdie, estaba completamente segura de la honradez de la muchacha y de lo mucho que debía haberla trastornado aquel suceso. -Señora -siguió Edna-, ¿no podría hacer algo por ella?Gladdie está en un momento difícil. -Dígale que no sea tonta -repuso la señorita Marple-. Si ella no cogió el broche... de lo cual estoy segura.., no tiene motivos para inquietarse. -Pero se sabrá por ahí -repuso Edna con desmayo. -Yo... er..., arreglaré eso esta tarde -dijo la señorita Marple-. Iré a hablar con las señoritas Skinner. -¡Oh, gracias, señora!  Old Hall era una antigua mansiónvictoriana rodeada de bosques y parques. Puesto que había resultado inalquilable e invendible, un especulador la había dividido en cuatro pisos instalando un sistema central de agua caliente, y el derecho a utilizar «los terrenos» debía repartirse entre los inquilinos. El experimento resultó un éxito. Una anciana rica y excéntrica ocupó uno de los pisos con su doncella. Aquella vieja señora tenía...
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