El cielo protector

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 369 (92188 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 3 de agosto de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Paul Bowles nació en Nueva York en 1910. Compositor además de escritor, desde muy joven se dedicó a viajar por el mundo con su esposa Jane, residiendo en París, España, América Lati­na y Tánger, ciudad en la que finalmente fijó su residencia. De su fascinación por el norte de África surgió su novela más famosa, El cielo protector. Otras de sus obras destacadas son Déjala que cai­ga, Un episodiodistante y El tiempo en la amistad

EL CIELO PROTECTOR

Paul Bowles

Título original: The sheltering sky Traducción: Aurora Bernárdez
© Paul Bowles, 1949, 1977
© 1988, Altea, Taurus, Alfaguara, S. A.
© RBA Editores, S. A., 1993, por esta edición
Pérez Galdós, 36 bis, 08012 Barcelona
Proyecto gráfico y diseño de la cubierta: Enric Satué Ilustración cubierta: Josep Lluís Navarro
ISBN:84-473-0014-5
Depósito Legal: B. 24.192-1993
Impresión y encuadernación:
Printer industria gráfica, S. A.
Ctra. N-II, km 600. Cuatro Caminos s/n.
Sant Vicene deis Horts (Barcelona)
Impreso en España - Printed in Spain — Octubre 1993

A Jane

PRIMERA PARTE
Té en el Sáhara

SEGUNDA PARTE
El borde afilado de la tierra

TERCERA PARTE
El cielo

PRIMERA PARTE
Té en el Sáhara

Loque tiene nuestro destino de nuestro
y de distinto es lo que tiene de parecido
con nuestro propio recuerdo

EDUARDO MALLEA

I

I

Se despertó, abrió los ojos. La habitación le decía poco; había estado demasiado sumergido en la nada, de la que acababa de emerger. No tenía fuerzas para definir su si­tuación en el tiempo y en el espacio; tampoco lo deseaba. Estaba en algún lugar; pararegresar de la nada había atravesado vastas regiones. En el centro de su conciencia había la certidumbre de una infinita tristeza, pero esa tris­teza lo reconfortaba porque era lo único que le resultaba familiar. No necesitaba otro consuelo. Permaneció un rato completamente inmóvil, en un descanso absoluto, para hun­dirse luego en una de esas somnolencias ligeras, momen­táneas, que suelen suceder a unsueño largo y profundo. De pronto volvió a abrir los ojos y consultó su reloj de pulsera. Fue un puro acto reflejo, porque al ver la hora se desconcertó. Se incorporó, echó una mirada a la habita­ción charra, se llevó una mano a la frente y con un pro­fundo suspiro volvió a tenderse en la cama. Pero ya se había despertado; en pocos segundos más supo dónde es­taba, que la tarde terminaba, quehabía dormido desde el almuerzo. Oía a su mujer en la habitación contigua, taco­neando con sus chinelas sobre el liso suelo de baldosas, y ahora que había alcanzado otro nivel de conciencia en el que no le bastaba la mera certeza de estar vivo, ese ruido lo tranquilizaba. Pero qué difícil era aceptar la alta, estre­cha habitación con su cielo raso envigado, los colores neu­tros de los grandes dibujosanodinos de las paredes, la ven­tana cerrada, con sus vidrios rojos y anaranjados. Boste­zó, faltaba aire en el cuarto. Después bajaría de la alta cama para abrir la ventana, y en ese momento recordaría su sueño. Porque, aunque le era imposible reconstruir un solo detalle, estaba seguro de haber soñado. Del otro lado de la ventana habría aire, tejados, la ciudad, el mar. El viento vespertino lerefrescaría la cara y en ese momento reaparecería el sueño. Por ahora lo único que podía hacer era seguir tendido como estaba, respirando lentamente, casi a punto de dormirse de nuevo, paralizado en el cuarto sin aire, no a la espera del crepúsculo, sino quedándose inmó­vil hasta que llegara.

II

En la terraza del Café d'Eckmül-Noiseux, unos pocos árabes bebían agua mineral; sólo sus feces dediversos tonos de rojo los distinguían del resto de la población del puerto. Sus ropas europeas eran grises y raídas; hubiera sido difícil decir cuál había sido el corte original de cual­quiera de ellas. Los lustrabotas casi desnudos, en cuclillas sobre sus cajas, miraban el pavimento, sin fuerzas para espantar las moscas que les corrían por la cara. En el in­terior del café, el aire, más fresco...
tracking img