El coronel no tiene quien le escriba

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  • Publicado : 3 de febrero de 2011
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La obra literaria ¨¨El coronel no tiene quien le escriba ´¨ del escritor Gabriel García
Márquez nos adentra a una historia en un país iberoamericano lleno de pobrezas,
Inquietudes políticas y sociales, donde la información clandestina era las pocas
noticias que podían tener del país donde vivían ya que el gobierno tenia censura
periodística...

El protagonista espera una carta que lede buenas noticias de su pensión de la guerra
cuya espera a tardado mas de quince años mientras el coronel y su mujer están a la
espera de un milagro mientras en el pueblo pasan muchos sucesos.

Octubre se había instalado en el patio mientras el coronel contemplaba la vegetación
el mes aciago de los intestinos hizo sentar al coronel observando desde la ventana
como la lluvia caíalentamente pero sin pausas con unas inmensas ganas de
envolverse en la manta y acostarse sobre la hamaca. Pero la insistencia de los
broches rotos le recordó el entierro: Es octubre murmuro y fue entonces cuando se
acordó del gallo amarado a la pata de la cama, el coronel llevo al gallo a la cocina y
se dispuso a vestirse para el entierro.

La ropa blanca sin planchar a causa del asmade su mujer. De manera que tuvo que tomar aquel traje viejo de paño negro que después de su boda solo usaba en ocasiones importantes mientras su mujer estirada en la cama seguía pensando en el muerto. Ya se debe haber encontrado con Agustín dijo, deben de estar discutiendo de gallos replico el coronel.

Llegaba el coronel al entierro mientras saltando entre charcos de la plaza se escucho unavoz exclamo grietándole que se metiera al paraguas pero el coronel no acepto y decidió entrar directamente a la casa para dar el pésame a la madre del muerto buscando el perfil de la madre cuando lo encontró puso su mano sobre su hombro dándole el mas sentido pésame pero ella no volvió la cabeza, Abrió la boca y lanzo un aullido. Y por un momento supo que estaba en la calle por que sintió lallovizna en los parpados y alguien lo agarro por el brazo y le dijo: Apurese, compadre, lo estaba esperando. Era don Sebas, el padrino de su hijo muerto el único dirigente de su partido que escapo a persecución política y continuaba viviendo en el pueblo.

Llegando a su casa salio a comprar un tarro de café y maíz para el gallo, mientras llegaba el viernes para llevar al gallo con loscompañeros de Agustín para examinarlo estaba en forma; El coronel volvió al cuarto con su mujer mientras ella preguntaba sobre los compañeros de su hijo el entusiasmado le respondió que todos estaban ahorrando0 para apostarle al gallo.

Tuvo la certeza de que ese argumento justificaba su determinación de conservar al gallo, herencia de su hijo acribillado nueve meses antes en la gallera, por distribuirinformación clandestina. Pero aun así la mujer repetía que cuando se acabara el maíz lo alimentarían con sus propios hígados.

Era viernes y la mujer por poco lo olvida el correo, el coronel se dirigió al puerto antes de que pitaran las lanchas. Botines de charol, pantalón blanco sin correa y la camisa sin el cuello postizo, cerrada arriba con el botón de cobre. Observo a los viajerosdescendiendo estragados después de ocho oras sin cambiar de posición. Los mismos de siempre: vendedores ambulantes y la gente del pueblo que había viajado la semana anterior y regresaba a la rutina.

La ultima fue la lancha del correo, protegido con tela encerada, descubrió el saco del correo. Quince años de espera y mientras el administrador se lo echaba a la espalda el coronel no lo perdió de vista.Lo persiguió por la calle paralela al puerto, un laberinto de almacenes con barracas con mercancía de colores en exhibición mientras el coronel se ponía mas nervioso el medico esperaba los periódicos en la oficina de correos. Era un medico joven con rizos charolados, el recibió la correspondencia de los periódicos.

El coronel observo la casilla que le correspondía en el alfabeto. Una carta...
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