El crecimiento moral

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La enseñanza moral en la escuela primaria
Émile Durkheim
Introducción
Hemos resuelto enseñar nuestros niños de la escuela primaria la moral en término puramente laico, es evidente que ella era mucho menos simple y más difícil de lo que los hombres de coraje y de fe pensaban, y a quienes se les reconoce además el gran honor de haber tenido la iniciativa. El sentido en el que esta enseñanza dela moral laica debería orientarse en la escuela primaria, y me dije que era posible al menos expresarles las ideas directrices en la que ella debe inspirarse. Esto es lo que pretendo hacer.
En fin, ustedes comprenden que alianza contraída antiguamente entre moral y la religión no puede ser solo productos de la interpretación del hombre, desde siglos, las ideas morales se han resguardado detrásde las ideas religiosas y durante mucho tiempo se has confundido moral y religión.
Carácter de los hechos morales
Voy a mostraros el carácter esencial de la moral, el que la distingue de lo que no es, de todo lo que no es verdaderamente la actividad humana. Lo que caracteriza las cosas morales, lo que las distingue de las demás cosas humanas, es el valor inconmensurable que le reconocemosrespecto a otras cosas que desean los hombres. Para asegurarnos de ello, dejemos de lado las teorías de los filósofos, dejemos de lado sus libros. Estos filósofos, para ser comprendidos, han intentado reducir sus sistemas a algunas fórmulas simples, a algunas reglas en las que sus concepciones estaban más o menos alteradas para volverlas más o menos inteligibles a la masa. Dejemos, pues, de lado lamoral de los libros, interroguemos la conciencia pública tal como os habla, tal como habla a vuestro alrededor.

La inmoralidad de una sociedad no es menor porque cuente con muchos artistas, muchos sabios, o con muchas plantas industriales. Por pequeño que sea el sitio que la moral ocupe en el orden de las cosas humanas, nuestras conciencias deben hacerle lugar aparte. ¿De dónde proviene, pues, eselugar excepcional que le es asignado? Analicemos la vida moral del individuo. Toda la vida moral del hombre es gobernada por un cierto número de reglas, de principios, de máximas, de acciones que nos indican o nos prescriben cómo hay que obrar en diferentes circunstancias. La moral es un sistema de reglas La existencia de estas reglas, de estas máximas, que determinan la acción, no tiene nada departicular en la vida moral. No hay profesión en que no haya reglas que observar.

Todo es distinto en lo que concierne a las reglas de la moral. Si las violamos, nos arriesgamos a ser puestos al margen, en cuarentena, en el índice. Ya no hablarán con nosotros de la misma manera, no se nos tratará del mismo modo, se nos mostrará menor estima, nos manifestarán incluso desprecio. Si la violaciónes muy fuerte, la sociedad misma nos golpeará. He ahí las consecuencias desagradables de nuestra conducta. Pero también es constante, universal, que para que un acto sea moral, para que un acto sea considerado como moral por la conciencia pública, no basta con que esté conforme materialmente con la regla que lo prescribe, no basta con que haya cumplido lo que ha sido ordenado.

En el bien moralhay algo que nos sobrepasa. De cualquier modo que se les conciba, los fines morales deben ser representados como trascendentes en relación con los otros. Es difícil llevar a cabo un acto moral. Cuando obramos moralmente, nos arrancamos, en alguna medida, algo de nosotros mismos, volvemos los ojos hacia algo que nos sobrepasa, que nos domina. He aquí cómo las ideas morales casi necesitaban estarenvueltas en símbolos religiosos

Fuente de la moral religiosa y de la moral laica.

La religión enseña que, por encima del mundo en que vivimos y del que formamos parte, existe un poder moral de otro género, que nos domina, que nos es superior, y del que dependemos. Puesto que nos es superior en este punto, tiene todo lo que hace falta para ser el legislador de nuestra conducta, somos sus...
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