El diablo de los numeros

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LAS TRES EDADES Y DIJO LA ESFINGE: SE MUEVE A CUATRO PATAS POR LA MAÑANA, CAMINA ERGUIDO AL MEDIODÍA Y UTILIZA TRES PIES AL ATARDECER. ¿QUÉ COSA ES? Y EDIPO RESPONDIÓ: EL HOMBRE.

Hans Magnus Enzensberger, quizá hoy el ensayista más prestigioso de Alemania, nació en Kaufbeuren en 1929 y estudió literatura alemana y filosofía. Su poesía, lúdica e irónica pero sin perder su carácter lírico, serecoge en los libros Defensa de los lobos, Escritura para ciegos, Poesías para los que no leen poesías, El hundimiento del Titanic o La furia de la desesperación. Entre su ingente obra ensayística cabe destacar Detalles, El interrogatorio de La Habana, Para una crítica de la ecología política, Elementos para una teoría de los medios de comunicación, Política y delito, Migajas políticas o ¡Europa,Europa!

EL DIABLO DE LOS NÚMEROS
Un libro para todos aquellos que temen a las Matemáticas

HANS MAGNUS ENZENSBERGER
Diseñado e ilustrado por Rotraut Susanne Berner Traducción de Carlos Fortea

Ediciones Siruela

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico,químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor. Título original: Der Zahlenteufel. Ein Kopfkissenbuch für alie, die Angst vor der Mathematlk haben Colección dirigida por Michi Strausfeld Diseño gráfico: G. Gauger & J. Siruela © Cari Hanser Verlag, Múnich-Viena 1997 © De la traducción, Carlos Fortea © Ediciones Siruela, S. A., 1997 Plaza de Manuel Becerra, 15. «ElPabellón» 28028 Madrid. Tels.: 355 57 20 / 355 22 02 Telefax: 355 22 01 Printed and made in Spain

Índice

La primera noche La segunda noche La tercera noche La cuarta noche La quinta noche La sexta noche La séptima noche La octava noche La novena noche La décima noche La undécima noche La duodécima noche

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29 47 65 85
103 121 145 167 187 209 229 252 253 259

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Para Theresia

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La primera noche

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Hacía mucho que Robert estaba harto de soñar. Se decía: Siempre me toca hacer el papel de tonto. Por ejemplo, en sueños le ocurría a menudo ser tragado por un pez gigantesco y desagradable, y cuando estaba a punto de ocurrir llegaba a su nariz un olor terrible. O se deslizaba cada vez más hondo por uninterminable tobogán. Ya podía gritar cuanto quisiera ¡Alto! o ¡Socorro!, bajaba más y más rápido, hasta despertar bañado en sudor. A Robert le jugaban otra mala pasada cuando ansiaba mucho algo, por ejemplo una bici de carreras con por lo menos veintiocho marchas. Entonces soñaba que la bici, pintada en color lila metálico, estaba esperándolo en el sótano. Era un sueño de increíble exactitud. Ahí estaba labici, a la izquierda del botellero, y él sabía incluso la combinación del candado: 12345. ¡Recordarla era un juego de niños! En mitad de la noche Robert se despertaba, cogía medio dormido la llave de su estante, bajaba, en pijama y tambaleándose, los cuatro escalones y... ¿qué encontraba a la izquierda del botellero? Un ratón muerto. ¡Era una estafa! Un truco de lo más miserable. Con el tiempo,Robert descubrió cómo defenderse de tales maldades. En cuanto le venía un

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mal sueño pensaba a toda prisa, sin despertar: Ahí está otra vez este viejo y nauseabundo pescado. Sé muy bien qué va a pasar ahora. Quiere engullirme. Pero está clarísimo que se trata de un pez soñado que, naturalmente, sólo puede tragarme en sueños, nada más. O pensaba: Ya vuelvo a escurrirme por el tobogán, no haynada que hacer, no puedo parar de ningún modo, pero no estoy bajando de verdad.

Y en cuanto aparecía de nuevo la maravillosa bici de carreras, o un juego para ordenador que quería tener a toda costa -ahí estaba, bien visible, a su alcance, al lado del teléfono-, Robert sabía que otra vez era puro engaño. No volvió a prestar atención a la bici. Simplemente la dejaba allí. Pero, por mucha...
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