El diablo en la historia de la salvación

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1. La posición del diablo en la Historia de la Salvación
1. El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia a la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada y a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios, al Creador y al Santo. Se esfuerza por separar al hombre de Dios para llevarlo a un estado de apartamiento de Dios. El diablo combate el Reino de Dios, el poderío deDios, incondicionadamente. No hay solamente un poder impersonal malo; existe también un ser personal cuyas intenciones son radicalmente malas y que quiere el mal por amor del mal. El pecado ha entrado en el mundo traído por el hombre, habiendo sido seducido éste por el diablo envidioso (Rom. 5, 12; Sab. 2, 24); en definitiva es, pues, el diablo, el origen del pecado. Del pecado se derivan la muerte ylas funestas secuelas de la muerte. Todo pecado radica en el primer pecado, remontando, por consiguiente, hasta la seducción diabólica. Todo pecado está, pues, en relación con el diablo. En todo pecado, el hombre se deja influenciar por el seductor original.
Todo pecador, al pecar, se pone del lado de los enemigos de Dios, siendo el diablo el primero de ellos. El pecador se somete al diablocuando deja de obedecer a Dios. El hombre no puede salir de la siguiente alternativa: o se somete a Dios o queda sometido al diablo. "...cuando ellos son esclavos de la corrupción, puesto que cada cual es esclavo de quien triunfó en él" (2Pe.2,19). El diablo puede considerar al pecador como ser semejante a él y como obra suya. El diablo es el señor del mundo pecador (Eph. 2, 1 y sig.), el príncipe deeste mundo (Jn.12,31), hasta es el dios de este mundo (2Co.4, 04). Este mundo está sometido a su dominio (Ap.12,07). El diablo es el señor del mundo del pecado, de la muerte y de la enfermedad, es decir, del mundo de la discordia, de la desgracia, del odio, de lo absurdo, de la injusticia (Hb. 2, 14). Los hombres de las tinieblas, del odio, del egoísmo son hijos suyos (1Jn. 03, 08-10; Jn.8, 12).El Concilio de Trento ha definido el señorío del diablo sobre el mundo en sus explicaciones relativas al pecado original y a la justificación (sesiones 5 y 6, D. 788, 793). Cuando se dice que el diablo es el señor de este mundo, hay que guardarse bien de pensar que es señor del mismo modo que lo es Dios. Dios y el diablo no se hallan el uno frente al otro en el mismo plano. También el diablo esuna criatura divina y, por consiguiente, depende de Dios, que es también el señor de este "señor".
En cuatro pasajes habla el AT de la actividad del diablo, considerado como enemigo de Dios y de los hombres. Con más claridad que en ningún otro libro del AT se habla del diablo en el libro de Job. En la asamblea reunida ante Dios (cap. 1 y 2) pregunta Dios por su servidor Job y le alaba a causa de supiedad. A Satanás, que asiste a la asamblea, no le hace gracia alguna la piedad de Job. Se enorgullece de poder seducir a Job, cuya piedad es puro egoísmo e hipocresía. Pide a Dios que le permita disponer de la propiedad y salud de su favorito. Dios le da los correspondientes poderes, y el diablo se apresura a poner en práctica su plan. Esto es todo lo que el libro de Job dice sobre la actividaddel diablo. En el ulterior transcurso de la narración, las penalidades que tiene que sufrir Job son pruebas enviadas por Dios. La conversación entre Dios y Satanás, es, naturalmente, una mera figura poética. Lo decisivo es lo siguiente: Satanás quiere demostrar que la piedad de Job no es sincera. Con ello ha de quedar demostrado que no hay verdadero temor de Dios. Las tribulaciones son medios quehan de servir para seducir a Job a rebelarse contra Dios y a apartarse de El. Si se consigue esto, Dios quedará humillado, por decirlo así, quedará demostrado que Dios se había equivocado al pensar bien de Job. Se ha de demostrar que lo que Dios considera como verdadera piedad no es más, en realidad, que puro egoísmo. El diablo es, pues, un enemigo encarnizado de Dios y por eso también un...
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