El enigma y el espejo

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EL ENIGMA
Y E L E S P EJ O

**Jostein Gaarder**
Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo Ilustraciones: Pablo Álvarez de Toledo

Ediciones Siruela

l.ª edición: noviembre de 1996 2.ª edición: diciembre de 1996 3.ª edición: febrero de 1997

Esto es una copia de seguridad de mi libro original en papel, para mi uso personal. Si ha llegado a tus manos, es en calidad de préstamo, deamigo a amigo, y deberás destruirlo una vez lo hayas leído, no pudiendo hacer, en ningún caso, difusión ni uso comercial del mismo.

Título original: I et speil, i en gåte Colección dirigida por Michi Strausfeld Diseño gráfico: G. Gauger & J. Siruela © Jostein Gaarder y H. Aschehoug & Co. © De la traducción, Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo © De las ilustraciones, Pablo Álvarez de Toledo ©Ediciones Siruela, S. A., 1996 Plaza de Manuel Becerra, 15 - «El Pabellón» 28028 Madrid. Tels.: 355 57 20 / 355 22 02 Telefax: 355 22 01 Printed and made in Spain

ISBN: 84-7844-33240 Depósito legal: M-1825-1997 Impreso en Huertas Industrias Gráficas, S. A.

La alegría es una mariposa que vuela a ras del suelo sobre el campo. La pena es un pájaro con fuertes y poderosas alas negras que telleva en alto sobre la vida que flota en la luz del sol y sobre la hierba. El pájaro de la pena vuela alto, hasta donde el ángel de la guarda vigila los lechos de la muerte. Edith Sodergran1, a los 16 años

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Poetisa finlandesa (1892-1923) que escribía en sueco.

Jostein Gaarder

El enigma y el espejo

Le habían dejado abierta la puerta que daba al pasillo. Cecilia percibía el olor aNavidad que ascendía desde la planta de abajo, e intentaba distinguir unos aromas de otros. Reconoció el que desprendía la col macerada en el vinagre 2. Otro de los olores debía de provenir del incienso de los reyes que su padre había puesto sobre la chimenea antes de ir a la iglesia. ¿Y no percibía también el fresco aroma del árbol de Navidad? Volvió a respirar. Le pareció distinguir el olor quedesprendían los regalos colocados debajo del árbol, el papel rojo y el satinado con tarjetitas y cintas de seda. Pero aún había otro olor: un aroma indefinible a algo maravilloso y mágico. Era el propio ambiente navideño. Mientras absorbía estos aromas, sus manos jugueteaban con las ventanitas del calendario de Adviento que colgaba sobre su cama. Estaban abiertas las 24. La más grande la había abiertohoy. Volvió a mirar al ángel inclinado sobre el pesebre del Niño Jesús. Al fondo estaban María y José. Daba la impresión de que no se habían percatado de la presencia del ángel. ¿Podría ser que el ángel estuviera en el establo sin que María y José fueran capaces de verlo? Paseó su mirada por la habitación. Cecilia ya había visto muchas veces la lámpara roja del techo, las cortinas blancas connomeolvides azules, la estantería con todos sus libros y muñecas, los cristales, y las piedras bonitas, y pensó que todos esos objetos se habían convertido en una parte de ella. Sobre el escritorio, delante de la ventana, había una guía de Creta, una vieja Biblia infantil y la mitología de Snorri3. De la pared que daba al dormitorio de sus padres colgaba un calendario griego con unos gatitos. En elmismo gancho estaba colgado el viejo collar que le había regalado la abuela. ¡La de veces que habría contado las 27 anillas de la barra de las cortinas! ¿Por qué había trece anillas en una y catorce en la otra? ¡La de veces que había intentado contar los números de Ciencia Ilustrada colocados en un gran montón

En Noruega, este plato típico acompaña a otros en la cena de Nochebuena. Su olorespecial se asocia a la Navidad. 3 Snorri Sturluson (1178-1241) escribió la segunda Colección de Eddas, relatos mitológicos nórdicos.
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Jostein Gaarder

El enigma y el espejo

debajo del escritorio! También había renunciado ya a contar las flores de las cortinas. Siempre había alguna nomeolvides escondida entre los pliegues. Debajo de la cama guardaba el diario chino. Cecilia lo...
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