El libro

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  • Publicado : 21 de diciembre de 2009
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¿Hay un futuro para el libro?

Estoy obsesionado, desde hace algunos años, con una pregunta que aparece recurrentemente en cada entrevista, en cada encuentro, en cada invitación para asistir a alguna manifestación cultural: "¿Qué piensa de la muerte del libro?". La verdad, no puedo más. Sin embargo, ya que comienzo a tener ideas acerca de mi propia muerte, me doy cuenta de que esta pregunta,puesto que regresa con tanta insistencia, evidentemente manifiesta algunas inquietudes. Responderé entonces una vez más, pero para hacer de esto algo más actual agregaré también el tema de la muerte de las librerías y el de la muerte del autor, después de esto todos nos iremos a casa e intentaremos cambiar de oficio.

Las tres cosas no están necesariamente unidas, porque podría morir el libropero no la librería. La librería podría reestructurarse, como en parte ya lo está haciendo al vender CD-ROMs y juegos para niños; le puede suceder a la librería lo que le sucedió a la droguería que ya de "drogas" vende muy poco, o a la farmacia, a donde se acude a comprar de todo y sólo se encuentran las medicinas en un rincón.

Segundo, puede morir la librería, pero no el libro. Si se desarrollala tendencia que se está estableciendo, con las actuales posibilidades de consulta y adquisición por catálogo vía Internet, podríamos llegar a una civilización completamente virtual, en donde cada uno consulta el catálogo, escoge el libro, puede también revisar algunas páginas vía Internet y ya no necesita ir a la librería.

O puede morir el autor, pero no el libro. Gran parte de la facturaciónque contabilizan hoy las librerías corresponde a libros que no tienen autor. Son recuentos de aforismos, de tonterías sin importancia, de anécdotas; entonces, como ven, se pueden hacer muchísimos libros sin que haya un autor, los cuales, desafortunadamente, a veces son más divertidos que los que uno escribe.

El terror a la muerte del libro ha nacido, en primera instancia con la llegada de latelevisión, pero ese tema más bien ya se agotó (la civilización de la televisión destruirá la civilización alfabética: tema agotado), pero será el CD-ROM o directamente Internet la que destruirá al libro. Sobre este argumento ya he hablado y escrito muchas veces, a continuación resumiré sólo a grosso modo cuál es mi posición.

Los libros se dividen en libros de consulta y libros de lectura, esprobable que la mayor parte de los libros de consulta terminen grabados en disquete, éste será un gran avance de la cultura porque muchas personas no pueden permitirse la enciclopedia Treccani, no sólo por su precio en sí, sino también por el precio del muro que pueda alojarla. Yo copié en mi computadora dos o tres enciclopedias y diccionarios; sin embargo me doy cuenta de que si estoy en casa melevanto y saco la Barzantina en lugar de encender la computadora y buscar la información en el disco.

De ahí que esta completa transformación de los libros en discos podrá ser válida para ciertos tipos de obras extremadamente voluminosas, pero estoy seguro de que no terminará triunfando sobre otras que se pueden manejar fácilmente. De todas formas, no morirá el libro de lectura; porque leer laDivina Comedia en pantalla de una computadora es extremadamente cansado e imprimirla haría morir a cualquiera. Sostengo desde hace tiempo, que el libro pertenece a aquella generación de instrumentos que, una vez inventados, ya no se pueden mejorar. Pertenecen a estos instrumentos la tijera, el martillo, la cuchara y la bicicleta; ningún diseñador danés, por mucho que busque mejorar la forma de lacuchara, logrará hacerla diferente de como se hacía dos mil años atrás. El libro es, entonces, la forma más manejable, más cómoda para transportar la información. Se puede leer en la cama, se puede leer en el baño, incluso en el baño de burbujas...

Es verdad que se está experimentando con una nueva clase de papel, aparentemente igual al común, sólo que en el interior, en lugar de las fibras del...
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