El maestro y margarita

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Mijaíl Bulgákov
El maestro
y Margarita

Título original: МАСТЕР И МАРГРИТА (Master i Margarita)
Traducción de Amaya Lacasa Sancha
Alianza Editorial, Madrid

Libro Primero 3
1. No hable nunca con desconocidos 3
2. Poncio Pilatos 6
3. La séptima prueba 6
4. La persecución 6
5. Todo ocurrió en Griboyédov 6
6. Esquizofrenia, como fue anunciado 6
7. Un apartamento misterioso 6
8. Dueloentre el profesor y el poeta 6
9. Cosas de Koróviev 6
10. Noticias de Yalta 6
11. La doble personalidad de Iván 6
12. La magia negra y la revelación de sus trucos 6
13. La aparición del héroe 6
14. ¡Viva el gallo! 6
15. El sueño de Nikanor Ivánovich 6
16. La ejecución 6
17. Un día agitado 6
18. Visitas desafortunadas 6
Libro segundo 6
19. Margarita 6
20. La crema de Asaselo 6
21. Elvuelo 6
22. A la luz de las velas 6
23. El Gran Baile de Satanás 6
24. La liberación del maestro 6
25. Cómo el procurador intentó salvar a Judas de Kerioth 6
26. El entierro 6
27. El final del piso número 50 6
28. Últimas andanzas de Koróviev y Popota 6
29. El destino del maestro y Margarita está resuelto 6
30. ¡Ha llegado la hora! 6
31. En los montes del Gorrión 6
32. El perdón y elamparo eterno 6
Epílogo 6

—Aún así, dime quién eres.
—Una parte de aquella fuerza que siempre quiere el mal y que siempre practica el bien.
Goethe, Fausto
Libro Primero
1.
No hable nunca con desconocidos
Ala hora de más calor de una puesta de sol primaveral en «Los Estanques del Patriarca» aparecieron dos ciudadanos. El primero, de unos cuarenta años, vestido con un traje gris de verano,era pequeño, moreno, bien alimentado y calvo. Tenía en la mano un sombrero aceptable en forma de bollo, y decoraban su cara, cuidadosamente afeitada, un par de gafas extraordinariamente grandes, de montura de concha negra. El otro, un joven ancho de hombros, algo pelirrojo y desgreñado, con una gorra de cuadros echada hacia atrás, vestía camisa de cow‑boy, un pantalón blanco arrugado como un higoy alpargatas negras. El primero era nada menos que Mijaíl Alexándrovich Berlioz, redactor de una voluminosa revista literaria y presidente de la dirección de una de las más importantes asociaciones moscovitas de literatos, que llevaba el nombre compuesto de MASSOLIT; y el joven que le acompañaba era el poeta Iván Nikoláyevich Ponirev, que escribía con el seudónimo de Desamparado.
Al llegar a lasombra de unos tilos apenas verdes, los escritores se lanzaron hacia una caseta llamativamente pintada donde se leía: «Cervezas y refrescos».
Ah, sí, es preciso señalar la primera particularidad de esta siniestra tarde de mayo. No había un alma junto a la caseta, ni en todo el bulevar, paralelo a la Málaya Brónnaya. A esa hora, cuando parecía que no había fuerzas ni para respirar, cuando el sol,después de haber caldeado Moscú, se derrumbaba en un vaho seco detrás de la Sadóvaya, nadie pasaba bajo los tilos, nadie se sentaba en un banco: el bulevar estaba desierto.
—Agua mineral, por favor —pidió Berlioz.
—No tengo —dijo la mujer de la caseta como ofendida.
—¿Tiene cerveza? —inquirió Desamparado con voz ronca.
—La traen para la noche —contestó la mujer.
—¿Qué tiene? —preguntóBerlioz.
—Refresco de albaricoque. Pero no está frío —dijo ella.
—Bueno, sírvalo como esté.
El sucedáneo de albaricoque formó abundante espuma amarilla y el aire empezó a oler a peluquería.
Después de refrescarse, a los literatos les dio hipo. Pagaron y se sentaron en un banco mirando hacia el estanque, de espaldas a la Brónnaya.
En este momento ocurrió la segunda particularidad, que concerníaexclusivamente a Berlioz. De pronto se le cortó el hipo; le dio un vuelco el corazón, que por un instante pareció hundírsele; sintió que volvía luego, pero como si le hubieran clavado en él una aguja, y a Berlioz le entró un pánico tal que hubiese echado a correr para desaparecer rápidamente de «Los Estanques».
Miró alrededor con desazón sin comprender qué era lo que le había asustado. Palideció y...
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