El mexico de los mecanos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 12 (2756 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 3 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
México y lo mexicano
     El dar una respuesta a lo que significa ser mexicano o, más extensamente, latinoamericano. No se inicia y termina con Ramos: ¿qué somos, de dónde venimos y a dónde vamos? ¿Qué nos hace diferentes? Son preguntas que han tratado de responder, en nuestro ámbito de pensamiento, escritores y filósofos como José Vasconcelos (La raza cósmica, 1925), Alfonso Reyes, RodolfoUsigli, Leopoldo Zea, Octavio Paz (El laberinto de la soledad), Santiago Ramírez (Psicología del mexicano) y más recientemente el antropólogo y sociólogo Roger Bartra (La jaula de la melancolía), entre otros.
     Así, Ramos se inscribe en una tradición decimonónica que tiene su mayor exponente en el escritor uruguayo José Enrique Rodó (Ariel, 1900), y por un filósofo casi olvidado pero que fue muyinfluyente en el grupo del Ateneo (al que pertenecían Caso y Vasconcelos): Ezequiel A. Chávez, quien por 1900 publicó en la Revista Positiva “un estudio de las características del ser del mexicano y, al parecer, fue el primero en hacerlo”, asegura la investigadora María del Carmen Rovira Gaspar, en su muy bien documentado ensayo “Samuel Ramos ante la condición humana”. A más de los estudiospublicados por Antonio Caso y José Vasconcelos.
     Para elaborar su interpretación de la esencia de la mexicanidad, Ramos se basó en el pensamiento del filósofo español Ortega y Gasset, quien proponía que lo esencial de la cultura está en el modo de ser del hombre, que se moldea a partir de su circunstancia, y en las ideas psicoanalíticas del Alfred Adler (1870-1937), discípulo de Freud, quien basósus estudio en el “complejo de inferioridad”.
     Para Samuel Ramos se vuelve necesario explicar cómo piensa el mexicano, basado en las experiencias, muchas veces traumáticas, de su historia. Así, concluye que el mexicano “imita” la cultura europea y anglosajona como un mecanismo psicológico inconsciente de defensa, y sus sentimientos de “inferioridad” y “autodenigración” son una respuesta a sunecesidad de evadir (y despreciar) la realidad.
     “El perfil del hombre —según Ramos—, es un producto de sus motivaciones, sentimientos y resentimientos adquiridos a través del tiempo”.
     El filósofo comentó muchas veces que los mexicanos “no eran”, pero sí se “sentían inferiores” —lo llama “sentimiento de inferioridad”— con respecto a otras personas de otras culturas, lo que los habíallevado a representar una existencia ficticia que se distingue por ciertos rasgos negativos como la pedantería, la agresividad, el machismo y la inseguridad. Y acotó: “Mientras no se defina su modo de ser (del mexicano), sus deseos, sus capacidades, su vocación histórica, cualquier empresa de renovación en sentido nacionalista será una obra ciega destinada al fracaso”.
     Los machos mexicanos
    Para exponer sus ideas sobre el machismo, Ramos se basó en el ejemplo del “peladito”, ese personaje de la clase baja urbana que ha sido blanco desde que vino al mundo de burlas e injusticias: “En sus combates verbales atribuye al adversario una feminidad imaginaria, reservando para sí el papel masculino. Con este ardid pretende afirmar su superioridad sobre el contrincante”.
     Para el machomexicano lo femenino es lo bajo: el miedo, la cobardía, lo temeroso y blando, así el macho se apropia de los valores masculinos, y los relaciona con la valentía y el nacionalismo exacerbado: ser mexicano es sinónimo de hombría, y ser hombre es ser valiente. ¡El mexicano no se raja!
     También Ramos criticó frontalmente la política nacionalismo, impulsada desde el gobierno, pues la consideraba unaburda copia de países extranjeros: “El tono dominante en la política de México durante los últimos años, es el radicalismo. La demagogia se ha encargado de propagar entre las masas doctrinas sociales extremas que carecen de arraigo en México, y que, teniendo en cuenta la realidad del país, resultan utópicas en absoluto. Se podría decir que, en general, los ideales políticos tienen muy poca o...
tracking img