El misterio de rimbaud

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  • Publicado : 18 de noviembre de 2010
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Desde comienzos de octubre y hasta el martes próximo, Madrid es sede del más grande homenaje que se le haya tributado al poeta francés Arthur Rimbaud. Sus organizadores, la Fundación Federico García Lorca y la institución cultural La Casa Encendida, describen el emprendimiento como la mayor retrospectiva sobre su vida y su obra.

El amplio programa está conformado por conciertos de músicaclásica y jazz (hubo un recital de la veterana cantante norteamericana Patti Smith, declarada fanática de Rimbaud desde niña), conferencias y exhibición de films, incluido uno que se vio sólo en la televisión italiana, protagonizado por Terence Stamp, fotografías, dibujos, primeras ediciones, prácticamente la totalidad de las biografías y ensayos sobre Rimbaud, objetos personales, originales de su puñoy letra y la correspondencia que, desde Africa, mantuvo con su madre y su hermana, y la Sociedad Geográfica de Francia.

Poemas como “El barco ebrio” y la desafiante y sugestiva prosa de la “Carta del vidente” le permitieron a Rimbaud ser frecuentador, aun adolescente, de la bohemia literaria de París. Sus primeros mentores, Paul Demeny y Georges Izambard, lo presentaron a otros ya veteranoshombres de letras, entre ellos, Paul Verlaine, que de admirador pasó a mantener una relación pasional con el joven poeta. Más tarde se publicarían sus dos obras mayores: Una temporada en el infierno e Iluminaciones, cuyo estilo y contenido habrían de influir poderosamente en la poética de Europa y América. Pero entonces, a los 19 años de edad, Arthur Rimbaud desertó.

Sus reiteradas fugas delhogar habían sido preparatorias de la dilatada aventura de recorrer prácticamente todos los países de Europa, Asia y Oceanía, subsistiendo con los más diversos oficios. A los 24 años deambuló por Arabia y los puertos de Alejandría y Adén; permaneció un tiempo en Chipre, y desde allí pasó al escenario africano, el definitivo.

No sólo abandonó su juvenil vocación de poeta y no volvió a hablarnunca más de ella hasta su muerte, en Marsella, a los 37 años, sino que además dejó de leer, cortó todo contacto con sus relaciones del pasado y terminó dedicándose de lleno, en Harar, Abisinia (Etiopía), a una actividad muy poco compatible con la tarea de escribir: el tráfico de armas, marfil, café, almizcle y oro.

Algunas veces alternó ese papel de comerciante con la exploración de regionespeligrosas (de Ogadén y Soa, por ejemplo), hasta ese momento no recorridas por ningún europeo, o con la participación en conflictos étnicos o políticos en favor de algún reyezuelo amigo.

No existe escritor que haya hecho algo así. Que a los 19 años, con un interesante horizonte literario en cierne, haya tomado semejante decisión constituye uno de los misterios más complejos de la historia de laliteratura. Hay un único y ratificador testimonio de alguien que, en Somalia, le preguntó un día por su obra poética. La respuesta fue cortante: “Ya no me ocupo de esas cosas”.

Rimbaud mismo, sin embargo, dio las claves de una posible interpretación de ese alejamiento terminante al haber postulado la necesidad de ir al encuentro de otra dimensión de la existencia. Ello está anticipado –precozintuición de por medio– en poemas y reflexiones en las que confronta las ilusiones de la vigilia ordinaria con el “estado de despierto”, que abriría las puertas a otra realidad (concepto base del surrealismo), muy distinta de la tenida por tal en la vida cotidiana. Dice que la sensibilidad debe despojarse de todo componente emocional para ser lo que era esencialmente, antes de la “domesticación”: lacapacidad de ver más allá o de juzgar algo, simultáneamente, desde diversos puntos de vista.

Hay quienes han afirmado que esto pudo haber sido reforzado más tarde por una experiencia ocultista, en algunos de los numerosos países de Europa en los que vivió, o al recibir enseñanzas de una disciplina como es el sufismo, en Oriente.

En la “Carta del vidente”, Rimbaud escribe: “Lo primero...
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