El mundo de sofía

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((19)) El mundo de Sofía (Jostein Gaarder)



Filosofía de la naturaleza (ruptura con la concepción mítica del mundo)


El primer filósofo del que oímos hablar es Tales, de la colonia de Mileto, en Asia Menor. Se cuenta de él que midió la altura de una pirámide en Egipto, teniendo en cuenta la sombra de la misma, en el momento en que su propia sombra medía exactamente lo mismo que él.Tales opinaba que el agua es el origen de todas las cosas.
El siguiente filósofo del que se nos habla es de Anaximandro, que también vivió en Mileto. Pensaba que nuestro mundo simplemente es uno de los muchos mundos que nacen y perecen en algo que él llamó «lo Indefinido». En ese caso, la materia primaria no podía ser algo tan normal como el agua, sino algo «indefinido»
Un tercer filósofo deMileto fue Anaxímenes (aprox. 570-526 a. de C.) que opinaba que el origen de todo era el aire o la niebla. Asimismo pensaba que el fuego tenía que ser aire diluido. Según Anaxímenes, tanto la tierra como el agua y el fuego, tenían como origen el aire. Quizás pensaba Anaxímenes que para que surgiera vida, tendría que haber tierra, aire, fuego y agua. Pero el punto de partida en sí eran «el aire» o laniebla». Esto significa que compartía con Tales la idea de que tiene que haber una materia primaria, que constituye la base de todos los cambios que suceden en la naturaleza.


Parménides pensaba que todo lo que hay ha existido siempre, lo que era una idea muy corriente entre los griegos. Daban más o menos por sentado que todo lo que existe en el mundo es eterno. Nada puede surgir de la nada,pensaba Parménides. Y algo que existe, tampoco se puede convertir en nada. Conocemos la expresión: «Si no lo veo, no lo creo». Pero Parménides no lo creía ni siquiera cuando lo veía. Pensaba que los sentidos nos ofrecen una imagen errónea del mundo, una imagen que no concuerda con la razón de los seres humanos. Como filósofo, consideraba que era su obligación descubrir toda clase de «ilusiones». Estafuerte fe en la razón humana se llama racionalismo.


Al mismo tiempo que Parménides, vivió Heráclito (aprox. 540-480 a. de C.) de Éfeso en Asia Menor. Él pensaba que precisamente los cambios constantes eran los rasgos más básicos de la naturaleza. Podríamos decir que Heráclito tenía más fe en lo que le decían sus sentidos que Parménides. «Todo fluye», dijo Heráclito. Todo está en movimiento ynada dura eternamente. «Dios es día y noche, invierno y verano, guerra y paz, hambre y saciedad», decía. Para Heráclito, Dios —o lo divino— es algo que abarca a todo el mundo. Dios se muestra precisamente en esa naturaleza llena de contradicciones y en constante cambio. Heráclito opinaba que tiene que haber una especie de «razón universal» que dirige todo lo que sucede en la naturaleza. Y, sinembargo, la mayoría vive según su propia razón, decía Heráclito. En medio de todos esos cambios y contradicciones en la naturaleza, Heráclito veía, pues, una unidad o un todo. Este «algo», que era la base de todo, él lo llamaba «Dios» o «logos»


Empédocles pensaba que la naturaleza tiene en total cuatro elementos o «raíces», como él los llama. Llamó a esas cuatro raíces tierra, aire, fuego yagua. Empédocles pensaba que tenía que haber dos fuerzas que actuasen en la naturaleza. Las llamó «amor» y «odio». Lo que une las cosas es «el amor», y lo que las separa, es «el odio». Tomemos nota de que el filósofo distingue aquí entre «elemento» y «fuerza».


Anaxágoras opinaba que la naturaleza está hecha de muchas piezas minúsculas, invisibles para el ojo. Todo puede dividirse en algotodavía más pequeño, pero incluso en las piezas más pequeñas, hay algo de todo. En cada célula del cuerpo hay una descripción detallada de la composición de todas las demás células del cuerpo. Es decir, que hay «algo de todo» en cada una de las células. El todo está en la parte más minúscula. A esas «partes mínimas» que contienen «algo de todo», Anaxágoras las llamaba «gérmenes» o «semillas». También...
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