El periquillo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1053 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
De lo que paso en la hacienda
Llegue a la hacienda en compañía de don Martín. Su esposa me dijo: Conque, señorito, ¿qué le han parecido a usted esos campos por donde ha pasado? No son como la ciudad, ¿no es verdad?
Todo me parece bueno en su línea; y así estoy contento en el campo como en el campo, y divertido en la ciudad como en la ciudad.
Celebraron bastante mi respuesta y la señora mesiguió diciendo:
Sí, sí, el colegial tiene talento, aunque luciera mejor si no fuera tan travieso, según nos ha dicho Januario.
Este Januario era un joven de dieciocho a diecinueve años, sobrino de la señora y gran amigo mio. Era alto y fornido le decíamos Juan Largo.
Estaba yo, pues, quedando bien y en lo mejor de mi gusto, cuando en esto que escuché ruido de caballos en el patio de la hacienda yantes de preguntar quién era, se fue presentando en medio de la sala, con su buena manga, paño de sol, botas de campana, y demás aderezos de un campista decente ... ¿Quién piensan ustedes que sería? ¡Quién había de ser, por mis negros pecados, sino el demonio de Juan Largo, mi caro amigo y favorecedor! Al instante que entró me vio, y saludando a todos los concurrentes en común y sobre la marcha,se dirigió a mí con los brazos abiertos y me halagó las orejas de esta suerte:
- ¡Oh, mi querido Periquillo Sarniento! ¡Tanto bueno por acá! ¿Cómo te va, hermano? ¿Qué haces? Siéntate ...
No puedo ponderar la enojada que me di al ver cómo aquel maldito, en un instante, había descubierto mi sarna y mi periquería
Llegó la hora de comer, pusieron la mesa, y nos sentamos todos según la clase ycarácter de cada uno. A mí me tocó sentarme frente a un sacerdote vicario de Tlalnepantla, a cuyo lado estaba el cura de Cuautitlán (lugar a siete leguas de México), que era un viejo gordo y harto serio.
Durante la comida hablaron de muchas cosas que yo no entendí.
Nos llamaron para que nos fueramos al herradero. Fuimos aun gran corral y entretuvimos la tarde mirando herrar a los becerros y ganadocaballar y mular.
Cuando volvimos el padre le dijo a don martin:
-¿asi que pasado mañana tiene eclipse de sol?
-si señor y estoy muerto de miedo; los eclipses son del diablo.
-no se engañe el eclipse no perjudica.
Y continuo la discusión.
El picaron de juanario no se saciaba de hacerme el mal. Una tarde que se toreaban becerros, me metió en la cabeza que bajara con el a torearlos, me fuiacercando mas y mas y en una de esas se me puso atrás juan lago. El hizo como si se tropezara conmigo. Me alcanzo el becerro y levantándome en el aire me hizo caer en la tierra y me desmalle tra recibir varios golpes.
Juanario se había dado cuenta de que yo veía a su prima poncianita con interés y que ella no lo tomaba a mal. Un dia me dijo:
-yo he notado que te gusta poncianita ¿nunca le has dichotu sentimiento?
-jamas le he contado de eso
- eres un pazguato. Yo te arreglare que le hables a solas
Se aparto por un rato.
-arreglado. Le dije que te mueres por ella. Tu sabes en que recamara duerme, su cama esta a ala derecha.
Pero juan largo fue con su tia y le dijo que yo le hacia señas en la mesa a su hija y que me correspondía, que mandara a poncianita a otra recamara y que seacostara en la cama de ella. La señora le dio las gracias y su hija una golpiza.
Llego la noche y me quede dormido, me levante en paños menores. Entre a la recamara y la vieja madre me planto un furioso zapatazo en la cara
-mocoso atrevido, mañana se me regresa a mexico.
Al dia siguiente la señora hizo poner el coche para que me llevaran a mi casa.
Vuelta a a su casa y una conversación con supadre
En mi casa fui muy bien recibido. Mi padre me llamo.
- Un pobre como tu se ve en la necesidad de ser sacerdote, teólogo o canonista. No exijo de ti una solución de inmediato.
Fui a consultas a ami amigo martin pelayo me dijo que estudiara como clérigo.
Al dia siguiente mi padre me llamo.
- Hoy se cunple el plazo que te di
- - le repondi que había pensado ser clérigo.
Abandona la...
tracking img