El perro que no sabia ladrar

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1010 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de febrero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
El perro que no sabía ladrar

Había una vez un perro que no sabía ladrar. No ladraba, no maullaba, no mugía, no relinchaba, no sabía decir nada. Era un perrillo solitario, a saber cómo había caído en una región sin perros. Por él no se habría dado cuenta de que le faltara algo. Los otros eran los que se lo hacían notar. Le decían:
—¿Pero tú no ladras?
—No sé... soy forastero...
—Vaya unacontestación. ¿No sabes que los perros ladran?
—¿Para qué?
—Ladran porque son perros. Ladran a los vagabundos de paso, a los gatos despectivos, a la luna llena. Ladran cuando están contentos, cuando están nerviosos, cuando están enfadados. Generalmente de día, pero también de noche.
—No digo que no, pero yo...
—Pero tú ¿ qué? Tu eres un fenómeno, oye lo que te digo: un día de estos saldrás en elperiódico.
El perro no sabía cómo contestar a estas críticas. No sabía ladrar y no sabía qué hacer para aprender.
—Haz como yo —le dijo una vez un gallito que sentía pena por él. Y lanzó dos o tres sonoroskikirikí.
—Me parece difícil —dijo el perrito.
—¡Que va, es facilísimo! Escucha bien y fíjate en mi pico.
—Vamos, mírame y procura imitarme.
El gallito lanzó otro kikirikí.
El perrointentó hacer lo mismo, pero sólo le salió de la boca un desmañanado « keké» que hizo salir huyendo aterrorizadas a las gallinas
—No te preocupes —dijo el gallito—, para ser la primera vez está muy bien. Venga, vuélvelo a intentar.
El perrito volvió a intentarlo una vez, dos, tres. Lo intentaba todos los días. Practicaba a escondidas, desde la mañana hasta por la noche. A veces, para hacerlo con máslibertad, se iba al bosque. Una mañana, precisamente cuando estaba en el bosque, consiguió lanzar unkikirikí tan auténtico, tan bonito y tan fuerte, que la zorra lo oyó y se dijo: «Por fín el gallo ha venido a mi encuentro. Correré a darle las gracias por la visita...» E inmediatamente se echó a correr, pero no olvidó llevarse el cuchillo, el tenedor y la servilleta porque para una zorra no haycomida más apetitosa que un buen gallo. Es lógico que le sentara mal ver en vez de un gallo al perro que, tumbado sobre su cola, lanzaba uno detrás de otros aquellos kikirikí.
—Ah —dijo la zorra—, conque esas tenemos, me has tendido una trampa.
—¿Una trampa?
—Desde luego. Me has hecho creer que había un gallo perdido en el bosque y te has escondido para atraparme. Menos mal que te he visto atiempo. Pero esto es una caza desleal. Normalmente los perros ladran para avisarme de que llegan los cazadores.
—Te aseguro que yo... Verás, no pensaba en absoluto en cazar. Vine para hacer ejercicios.
—¿Ejercicios? ¿De qué clase?
—Me ejercito para aprender a ladrar. Ya casi he aprendido, mira qué bien lo hago.
Y de nuevo un sonorísimo kikirikí.
La zorra creía que iba a reventar de la risa. Serevolcaba por el suelo, se apretaba la barriga, se mordía los bigotes y la cola.
Nuestro perrito se sintió tan mortificado que se marchó en silencio, con el hocico bajo y lágrimas en los ojos.
Por allí cerca había un cuco. Vio pasar al perro y le dio pena.
—¿Qué te han hecho?
—Nada.
—Entonces ¿por qué estás tan triste?
—Pues... lo que pasa... es que no consigo ladrar. Nadie me enseña.
—Si essólo por eso, yo te enseño. Escucha bien cómo hago y trata de hacerlo como yo: cucú... cucú... cucú... ¿lo has comprendido?
—Me parece fácil.
—Facilísimo. Yo sabía hacerlo hasta cuando era pequeño. Prueba: cucú... cucú...
—Cu... —hizo el perro—. Cu...
Ensayó aquel día, ensayó al día siguiente. Al cabo de una semana ya le salía bastante bien. Estaba muy contento y pensaba: «Por fin, por finempiezo a ladrar de verdad. Ya no podrán volver a tomarme el pelo».
Justamente en aquellos días se levantó la veda. Llegaron al bosque muchos cazadores, también de esos que disparan a todo lo que oyen y ven. Dispararían a un ruiseñor, sí que lo harían. Pasa un cazador de esos, oye salir de un matorral cucú... cucú..., apunta el fusil y —¡bang! ¡bang!— dispara dos tiros.
Por suerte los perdigones...
tracking img