El poder sanador de las aflicciones

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 17 (4040 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 28 de agosto de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
El Poder Sanador de Las Aflicciones

By David Wilkerson
March 31, 2008 Todos nosotros conocemos lo que son las aflicciones. Son aquellos tiempos de
problemas y estrés que nos mantienen despiertos por las noches. Pueden ser tan dolorosos y
debilitantes que perdemos nuestro sueño debido a las angustias y ansiedades.
Pero, a pesar de que las aflicciones sean tan dolorosas, Dios las usa paralograr sus propósitos en
nuestras vidas. David escribe, “Muchas son las aflicciones del justo” (Salmo 34:19). Además, las
Escrituras nos muestran claramente de que Dios usa las aflicciones para sanar tanto a los pecadores
como a los santos.
Pienso en Manasés, el Rey más perverso en la historia de Israel. Manasés se apartó del Señor y se
volvió un hombre vil y asesino. Considere todas lasmaldades que este hombre hizo: El levantó ídolos
a Baal el dios pagano, aún en el atrio del Templo. Edificó altares para adorar al sol, la luna y las
estrellas. Sacrificó a sus propios hijos, arrojándolos al fuego para los ídolos demoníacos de Baal.
Rechazó las palabras de los verdaderos profetas y buscó el consejo de adivinos. El consintió a la
brujería, espíritus de familiares muertos, y adoracióna demonios. Fue un hombre brutal, un tirano
sanguinario que se deleitaba asesinando a inocentes. Las Escrituras dicen que Manasés pecó peor
que todos los paganos que rodeaban a Israel.
Qué le sucedió a éste rey malvado? Dios envió una gran aflicción sobre Manasés a través del ejército
Asirio. Los temibles Asirios invadieron Jerusalén y se llevaron a todas las personas cautivas,
incluyendoManasés a quien encadenaron y envolvieron su cuerpo con dolorosas espinas. Forzaron a
los Israelitas a largas y mortales marchas, dándoles muy poca agua y alimentos. De acuerdo a los
historiadores, aquellas marchas eran atroces.
Fue durante este tiempo de gran aflicción que Manasés comenzó a orar: “Mas luego que fue puesto
en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presenciadel Dios de sus padres” (2
Crónicas 33:12). ¿Cómo respondió Dios a la oración de Manasés? El escuchó el clamor del Rey y lo
restauró al trono. Manasés entonces se convirtió en un luchador de justicia, derribando los ídolos y
altares que había construido.
La lección que aprendemos de la historia de Manasés es clara. Primero, ¿cómo fue restaurado este
hombre? Sucedió por medio de lasaflicciones. El perverso Manasés había cerrado las bocas de los
profetas en su tierra, dejándole a Dios una sola opción para poder llamar su atención: la aflicción. Por
eso Dios levantó a los Asirios, usándolos como su vara de corrección. Una segunda lección es que,
nunca debemos desechar a nadie, aún a la persona más vil y malvada. Dios tiene maneras de de
traer hacia él al más malvado, a través de laaflicción.
El Rey David dijo que sus aflicciones vinieron de la mano de Dios.David escribió, “Antes que fuera yo
humillado, descarriado andaba; mas ahora guardo tu palabra…Bueno me es haber sido humillado,
para que aprenda tus estatutos” (Salmo 119: 67, 71). Estos dos versos nos explican cómo fue que la
Palabra de Dios llegó a ser una lámpara para los pies de David…cómo David llegó atestificar al
mundo, “Tu Palabra es mi delicia, mi gran amor”…cómo fue que él desarrolló una vida de oración tan
dulce…cómo él llegó a ser un hombre conforme al corazón de Dios. De acuerdo a su propio
testimonio, sucedió a través de las aflicciones.
Considere: “Si tu ley no hubiese sido mi delicia, ya en mi aflicción hubiera perecido” (119:92). Esta
increíble revelación vino a David a través de susufrimiento. El declara, “Fue el Señor mismo quien me

afligió. Y en su fidelidad, él usó mis aflicciones para mostrarme todas mis trasgresiones. Mientras yo
estaba con dolor, él me abrió su Palabra y comencé a ver claramente.”
En realidad David dice, “Yo sé que el Señor lo permitió, para poder sanar toda la escoria, tonterías y
carne que hay en mí. Si él no hubiese puesto su temor en mi...
tracking img