El pulso eléctrico de la literatura

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 8 (1882 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 23 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL PULSO ELÉCTRICO DE LA LITERATURA

“La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido”
Jorge Luis Borges

Uno de los temas que causa controversia entre los estudiosos de la literatura es el que concierne a si ésta cuenta con una función social o no. Mientras que algunos autores defienden la tesis de una función directa e ineludible y que consiste en ayudar al lector a descubrir quién es,de dónde viene y a dónde puede llegar; otros, en cambio –tal es el caso de Álvaro Mutis–, niegan rotundamente que tal función exista. Ante esta perspectiva nos vemos en la obligación de analizar el debate desde sus raíces, es decir, abordándolo desde alguna teoría o corriente de pensamiento que pueda iluminarnos al respecto. Para este caso nos apoyaremos en el funcionalismo.
La teoríafuncionalista considera a la sociedad como un conjunto de partes que trabajan para mantener el equilibrio y en la que el mal funcionamiento de una parte obliga al reajuste de las otras. Dice la teoría que con el fin de regular las anomalías, las sociedades disponen de elementos propios para tal fin; así, las reglas que determinan la conducta de los individuos fluctuarán en función de los medios,estableciendo de esta forma el equilibrio social. Debido a esto, podemos entender la sociedad como una totalidad articulada, la cual está constituida por un sinnúmero de partes que se encargan, a su vez, de mantener la integración y la armonía del conjunto.
Si consideramos atentamente los postulados del funcionalismo llegaremos con prontitud a la conclusión de que la literatura tiene, efectivamente, unafunción social. Ésta función se da por la particularidad que tienen los escritos para influir en los sentimientos, los comportamientos, las actitudes, las decisiones y las acciones de los consumidores de las letras. En otras palabras, si la literatura es capaz de afectar de alguna manera el comportamiento humano y por ende el equilibrio de la sociedad es porque cuenta con una función socialconcreta. Desafortunadamente, por la complejidad de su naturaleza, no es fácil encontrar un nombre lo suficientemente preciso para definirla. Por tal motivo nos referiremos a ella como “pulso eléctrico”. Ahora, lo que sí podemos hacer con cierta facilidad, y esto debido a la abrumadora cantidad de ejemplos, es explicar su modus operandi.

1

Empezaremos, entonces, con el caso de los “vernianos”, ungrupo de personas aficionadas a los libros de Julio Verne –de allí su nombre– que ante los convincentes relatos de las expediciones y las detalladas descripciones de los vehículos, se dieron a la tarea de intentar llevar tales hazañas a la realidad. El padre de la ciencia ficción despertó tan vivamente el interés por la ciencia y los inventos que hoy nos es imposible conocer la cifra exacta de“vernianos” que, con libro en mano, cual mapa de ruta o manual de instrucciones, decidieron convertir las maravillas fantásticas de las narraciones en elementos tangibles.
Caso similar, aunque con efectos lamentables, fue el ocurrido con los relatos de H. G. Wells. Este autor de origen inglés, famoso por obras como La máquina del tiempo (1895) y El hombre invisible (1897), describió de una manera tanrealista una invasión marciana a la Tierra en La guerra de los mundos (1898), que la versión radiofónica que Orson Welles llevó a cabo cuarenta años más tarde, sembró el pánico en Estados Unidos. Fue tal el horror que se desató con esta transmisión, que varios de los oyentes optaron por suicidarse en vez de sucumbir a manos de los supuestos extraterrestres.
Las penas del joven Werther, escritapor Goethe en 1774, es otra muestra indiscutible de los efectos del pulso de la literatura en la sociedad; aparte de la cadena de suicidios que originó tras su publicación, impuso en toda Europa una manera de vestir que imitaba la de los personajes de la novela: frac azul, chaleco y calzón amarillo, los hombres, de blanco y rosa las mujeres. “¡Pensar que yo he hecho poesía de la realidad, y que...
tracking img