El ramayana

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EL RAMAYANA

VALMIKI

I. INTRODUCCIÓN: DE CÓMO EL GANGES DESCENDIÓ DEL CIELO

Temerarios como el que desafía al tigre en su guarida, el que despoja el hijo de corta edad a su madre y el que interrumpe al sabio en su profunda meditación. Los sesenta mil descendientes del rey Sagara, que, encontraron la muerte, como las aguas tumultuosas llenan los valles después de la estación de laslluvias, poblaban la tierra, y en su ingente número no se asemejaban a una familia de hermanos, sino a un terrible ejército.

Los sesenta mil príncipes, hijos todos de un mismo padre, con el ruido de sus trompas de caza atronaban las selvas. Temblaban las montañas, las fieras se dispersaban, y los piadosos ascetas que viven solitarios en el bosque se ocultaban en las cuevas profundas. Las cacerías delos príncipes sagaritas se asemejaban a una guerra asoladora. Ellos solos hubiesen podido tomar una ciudad populosa; todos ellos, guerreros de estirpe regia, profusamente adornados, manejando el arco y la jabalina, se movían uniformemente por propio impulso como bandas de patos salvajes. No temían el desierto ni el país extraño, pues todo lo poblaban con su número aterrador. Nada resistía a suímpetu.

Uno solo, de entre todos los hombres que presenciaban, asustados, el avance de los hijos de Sagara, permanecía indiferente, sin dejarse avasallar por el temor. Era el sabio Kapila. Su mente estaba sumergida en las brumas de la meditación o se elevaba de pronto hasta las más altas verdades. Sus oídos permanecían insensibles y su vista no se fijaba en las cosas de la tierra. Arrebatado en lasoledad, habitaba en la alta cumbre de una montaña que dominaba la extensa llanura del noreste, y asistía, sin inmutarse, al griterío de los sesenta mil guerreros que se agitaban como hormigas a sus pies.

Pero no bastó a los imprudentes jóvenes con inundar la llanura donde se hallaba en meditación el sabio. Pronto sonaron las roncas conchas de caza; el relinchar de los corceles atronó el recintosagrado, y. Semejantes a las abejas que se dirigen en columna hacia su panal, llenaron con sus pisadas y sus gritos el elevado bosque en cuya profundidad estaba Kapila.

¡Nunca lo hubiesen hecho! El sabio, encolerizado por aquella profanación, invocó contra aquellos insolentes la maldición de los dioses. Un súbito terror de causa desconocida se apoderó de los sagaritas, y antes que pudiesenemprender la huida, como si los atacara un fuego invisible, sus cuerpos, armaduras, caballerías y arneses se vieron reducidos a cenizas. Una parte de ellos quedó, ennegreciendo la falda de la montaña, con sus restos carbonizados. Los demás, que aún no habían subido, se encontraron muertos en la llanura. Los millares de cuerpos quemados despedían un hedor insoportable; pero el aire permanecía puro enla zona retirada donde el sabio estaba. Entonces, para borrar los restos de aquella destrucción, los dioses, descendiese del cielo y corriese por la tierra, a lo largo del inmenso valle cubierto por los cadáveres ennegrecidos. Su corriente sagrada fertiliza los surcos, alimenta a los vivos y purifica todavía a los hombres de la presencia de los cadáveres. Desde aquel día el Ganges corre hacia elmar, y sus fuentes se confunden, entre el cielo y la tierra, entre encumbradísimas montañas.

II. DEL POR QUÉ RAVANA NO PUDO SER INVULNERABLE

Glorifican los hombres a Vishnu, el dios resplandeciente, que con Surya comparte los rayos del astro del día. Vishnu, dios de la luz, a cuya mirada no se ocultan las acciones de los hombres perversos y que ilumina con su brillo las mismas fuerza del mal;Vishnu, el incansable, libra todos los días el combate con las tinieblas y sale victorioso!.

El insolente Ravana, príncipe del mal, comprendiendo que no podía competir con la gloria de Vishnu, pidió al dios Brama, el de los cien mil rostros, que le concediese al menos el don de ser invulnerable; que su cuerpo se viese para siempre libre del peligro de la espada cortante, de la flecha y el...
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