El ramo azul

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (931 palabras )
  • Descarga(s) : 7
  • Publicado : 12 de julio de 2009
Leer documento completo
Vista previa del texto
Titulo: El Ramo Azul

Historia: desperté cubierto de sudor. Del piso de ladrillos rojos, recién regado, subía un vapor caliente. Una mariposa de alas grisáceas revoloteaba encandilada alrededor delfoco amarillento. Salte de la hamaca y descalzo atravesé el cuarto, cuidando de no pisar un alacrán saliendo de su escondrijo a tomar el fresco. Me acerque a la ventanilla y aspire el aire del campo.Se oía la respiración de la noche, enorme, femenina. Regrese al centro de la habitación, vacié el agua de la jarra en la palangana de peltre y humedecí la toalla. Me frote el torso y las piernas conel trapo empapado, me seque un poco y, tras de cerciorarme que ningún bicho estaba escondido entre los pliegues de mi ropa, me vestí y calce. Baje saltando la escalera pintada de verde. En la puertadel mesón tropecé con el dueño, un sujeto tuerto y reticente. Sentado en una silla de tule, fumaba con los ojos entrecerrados. Con voz ronca me pregunto:
-¿ondee va, señor?
-a dar una vuelta. Hacemucho calor.
-a.m. Toda esta ya serrado. Y no hay alumbrado aquí. Más le valiera quedarse.
Alce los hombros, musite “ahora vuelvo” y me metí en lo oscuro. Al principio no veía nada. Camine a tientaspor la calle empedrada. De pronto salio la luna de una nube negra, iluminando un muro blanco, desmoronado a trechos. Me detuve, ciego ante tanta blancura. Soplo de un viento. Respire el aire de lostamarindos. Vibraba la noche llena de hojas e insectos. Camine largo rato, despacio. Me sentía libre. La noche era un jardín de ojos. Al cruzar la calle, sentí que alguien se desprendía de una puerta.Me volví, pero no acerté a distinguir nada. Apreté el paso. Unos instantes después recibí el apagado rumor de unos huracanes sobre las piedras calientes. No quise volverme aunque sentí que la sombrase acercaba cada vez más. Intente correr. No pude. Me detuve en seco, bruscamente. Antes de que pudiese defenderme, sentí la punta de un cuchillo en mi espalda y una voz dulce:
-no se mueva, señor,...
tracking img