El rompecabezas

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CAPÍTULO IV: ENTRE LO BUENO Y LO MALO
“_Nuestra capacidad de elegir e inventar acciones es un dispositivo al servicio de la vida_”
Además de la vida biológica y zoológica que nos identifica como especie y cuya finalidad es la perpetuidad de la misma, el ser humano posee también una vida simbólica que pretende preservar lo individual, perpetuar y propagar lo irrepetible.
Si nuestro teloses tan simbólico, ¿puede decirse que existe un arte de vivir? Si admitimos su existencia entonces debe ser parcialmente aprendido, pero sólo unos pocos llegan a vivirlo plenamente como tal. Éstos se convierten pues en modelos, en clásicos, dignos de ser imitados. En este arte podemos señalar dos partes: la higiene, entendida como el mantenimiento, disfrute y reparación de nuestro organismo; y laética, que incluye aquellas exigencias y compromisos englobados en lo característico de lo humano.
Vivir, considerado arte, permite discernir y valorar las distintas formas en que se manifiesta. Por eso, establece una axiología (que presente los dos extremos: qué es lo bueno y lo malo) y una deontología (qué y cómo debe hacerse según la situación).
La deontología “_rechaza_” el seguimiento denormas estrictas porque la acción puede ser más o menos favorable dependiendo de la ocasión. Cada sujeto debe manejar su propio arte acatando la situación desde su propio punto de vista porque no existe una ciencia de vivir sujeta a reglas y axiomas.
Según lo expuesto antes, en la decisión de nuestras acciones se nos presenta la axiología entre dos grandes términos valorativos; _el Bien y el_Mal. El absolutismo de estos vocablos es anulado por la deontología, sólo son válidos en relación a algo, en términos relativos. Y es, en esta valoración donde entra de nuevo el componente subjetivo, cuál es el nivel de referencia del que parte el sujeto. No obstante, este nivel de referencia tampoco se mantiene estático sino que puede cambiar en el futuro: lo que es bueno hoy, puede que sea malomañana (por ejemplo, el O2 nos ayuda a vivir, es imprescindible, pero éste es uno de los principales causantes del envejecimiento al comportarse como oxidante natural).
Bueno y malo son términos relacionados al libre albedrío que constituye la forma más íntima y problemática de la libertad. Dejando al margen la posibilidad de equivocarnos, lo accidental, también debemos considerar la opción delo malo como opción preferida, ¿_pero se puede ser racionalmente malo tal y como se debiera ser racionalmente bueno_? Desde el punto de vista romántico, poder hacerlo sería una prueba de la grandeza de la libertad. El problema es que da de lleno en el rechazo de lo humano y muchos llegan a negar esa libertad. Por eso, “_la principal objeción contra el libre albedrío no es nuestra importancia parahacer el bien, sino nuestra imposibilidad de querer hacer racionalmente el mal_”.
CAPÍTULO V: TRIBULACIONES DEL ALBEDRÍO
Partiendo de la novela “_El hombre que quería ser culpable_” de _Henrik Stangerup_, Savater indica que sin libertad, sin opción de elegir, el concepto de culpa no existe. La denuncia de la novela se centra principalmente en la tendencia de la sociedad a inhibir lasresponsabilidades negativas de los individuos. Hoy es preferible padecer una enfermedad que asumir un vicio o tomar conciencia de culpa de nuestro comportamiento, “_se acepta ser considerado irresponsable_”.
Todo ello condiciona la concepción de libertad del individuo. Frente al “_yo soy yo y mis circunstancias_” de Ortega, hoy impera la circunstancia al yo, y ello provoca cierta pasividad del sujeto,que pierde capacidad como sujeto agente.
No obstante, esta inhibición siempre se aplica al sentimiento de culpa, nunca al mérito. Este “_determinismo parcial_” hace que “_seamos excelentes gracias a nosotros pero malos o deficientes a pesar de nosotros_”. Esta visión fue ampliamente considerada a lo largo del tiempo, se remonta ya a los tiempos de Sócrates. Éste creía que la virtud nacía...
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