Enciclica Papa francisco

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 78 (19272 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 9 de julio de 2013
Leer documento completo
Vista previa del texto
CARTA ENCÍCLICA

LUMEN FIDEI
DEL SUMO PONTÍFICE

FRANCISCO
A LOS OBISPOS
A LOS PRESBÍTEROS Y A LOS DIÁCONOS
A LAS PERSONAS CONSAGRADAS
Y A TODOS LOS FIELES LAICOS
SOBRE LA FE

1.  La luz de la fe: la tradición de la Iglesia ha
indicado con esta expresión el gran don traído
por Jesucristo, que en el Evangelio de san Juan
se presenta con estas palabras: «  he venido
Yo
al mundocomo luz, y así, el que cree en mí no
quedará en tinieblas » (Jn 12,46). También san Pablo se expresa en los mismos términos: « Pues el
Dios que dijo: “Brille la luz del seno de las tinieblas”, ha brillado en nuestros corazones  (2 Co
»
4,6). En el mundo pagano, hambriento de luz, se
había desarrollado el culto al Sol, al Sol invictus,
invocado a su salida. Pero, aunque renacía cada
día,resultaba claro que no podía irradiar su luz
sobre toda la existencia del hombre. Pues el sol
no ilumina toda la realidad; sus rayos no pueden
llegar hasta las sombras de la muerte, allí donde
los ojos humanos se cierran a su luz. « No se ve
que nadie estuviera dispuesto a morir por su fe en
el sol »,1 decía san Justino mártir. Conscientes del
vasto horizonte que la fe les abría, loscristianos
llamaron a Cristo el verdadero sol, « cuyos rayos
dan la vida ».2 A Marta, que llora la muerte de su
hermano Lázaro, le dice Jesús: « ¿No te he dicho
que si crees verás la gloria de Dios? » (Jn 11,40).
Quien cree ve; ve con una luz que ilumina todo
  Dialogus cum Tryphone Iudaeo, 121, 2: PG 6, 758.
  Clemente de Alejandría, Protrepticus, IX: PG 8, 195.

1
2

3

el trayecto delcamino, porque llega a nosotros
desde Cristo resucitado, estrella de la mañana que
no conoce ocaso.
¿Una luz ilusoria?

2.  Sin embargo, al hablar de la fe como luz,
podemos oír la objeción de muchos contemporáneos nuestros. En la época moderna se ha pensado que esa luz podía bastar para las sociedades
antiguas, pero que ya no sirve para los tiempos
nuevos, para el hombre adulto, ufano desu razón, ávido de explorar el futuro de una nueva
forma. En este sentido, la fe se veía como una
luz ilusoria, que impedía al hombre seguir la audacia del saber. El joven Nietzsche invitaba a su
hermana Elisabeth a arriesgarse, a « 
emprender
nuevos caminos… con la inseguridad de quien
procede autónomamente  Y añadía: « 
».
Aquí se
dividen los caminos del hombre; si quieres alcanzar pazen el alma y felicidad, cree; pero si quieres ser discípulo de la verdad, indaga  3 Con lo
».
que creer sería lo contrario de buscar. A partir de
aquí, Nietzsche critica al cristianismo por haber
rebajado la existencia humana, quitando novedad
y aventura a la vida. La fe sería entonces como un
espejismo que nos impide avanzar como hombres libres hacia el futuro.
3
  Brief an ElisabethNietzsche (11 junio 1865), en Werke in
drei Bänden, München 1954, 953s.

4

3.  De esta manera, la fe ha acabado por ser
asociada a la oscuridad. Se ha pensado poderla
conservar, encontrando para ella un ámbito que
le permita convivir con la luz de la razón. El espacio de la fe se crearía allí donde la luz de la
razón no pudiera llegar, allí donde el hombre ya
no pudiera tener certezas. Lafe se ha visto así
como un salto que damos en el vacío, por falta de
luz, movidos por un sentimiento ciego; o como
una luz subjetiva, capaz quizá de enardecer el corazón, de dar consuelo privado, pero que no se
puede proponer a los demás como luz objetiva
y común para alumbrar el camino. Poco a poco,
sin embargo, se ha visto que la luz de la razón autónoma no logra iluminar suficientemente elfuturo; al final, éste queda en la oscuridad, y deja al
hombre con el miedo a lo desconocido. De este
modo, el hombre ha renunciado a la búsqueda
de una luz grande, de una verdad grande, y se ha
contentado con pequeñas luces que alumbran el
instante fugaz, pero que son incapaces de abrir el
camino. Cuando falta la luz, todo se vuelve confuso, es imposible distinguir el bien del mal, la...
tracking img