Ensayo de la caarta enciclica de benedicto xvi

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 9 (2017 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 27 de noviembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Introducción
CARTA ENCÍCLICA
DEUS CARITAS EST
DEL SUMO PONTÍFICE
BENEDICTO XVI
A LOS OBISPOS
A LOS PRESBÍTEROS Y DIÁCONOS
A LAS PERSONAS CONSAGRADAS
Y A TODOS LOS FIELES LAICOS
SOBRE EL AMOR CRISTIANO.
Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él » (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fecristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación sintética de la existencia cristiana: « Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él
No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con unacontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. La fe cristiana, poniendo el amor en el centro, ha asumido lo que era el núcleo de la fe de Israel, dándole al mismo tiempo una nueva profundidad y amplitud.
Ahora el amor ya no es sólo un « mandamiento », sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro. En un mundo en elcual a veces se relaciona el nombre de Dios con la venganza o incluso con la obligación del odio y la violencia
Primera parte:
El término amor se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y también de las que más se abusa, a la cual damos acepciones totalmente diferentes. se habla de amor a la patria, de amor por la profesión o el trabajo, de amor entre amigos, entre padres ehijos, entre hermanos y familiares, del amor al prójimo y del amor a Dios. El problema es que utilizamos esta palabra como semejanza a los diferentes amores que existen y no para lo que realmente a mi punto de vista es el amar a Dios.
Eros al amor entre hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto sentido se impone al ser humano. Digamos de antemano que el AntiguoTestamento griego usa sólo dos veces la palabra eros, mientras que el Nuevo Testamento nunca la emplea: de los tres términos griegos relativos al amor —eros, philia (amor de amistad) y agapé—, los escritos neotestamentarios prefieren este último, que en el lenguaje griego estaba dejado de lado. Este relegar la palabra eros, junto con la nueva concepción del amor que se expresa con la palabra agapé,denota sin duda algo esencial en la novedad del cristianismo, precisamente en su modo de entender el amor.
En estas rápidas consideraciones sobre el concepto de eros en la historia y en la actualidad sobresalen claramente dos aspectos. Ante todo, que entre el amor y lo divino existe una cierta relación: el amor promete infinidad, eternidad, una realidad más grande y completamente distinta denuestra existencia cotidiana. Pero, al mismo tiempo, se constata que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar por el instinto. El eros, degradado a puro « sexo », se convierte en mercancía, en simple « objeto » que se puede comprar y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía. En realidad, éste no es propiamente el gran sí del hombre a su cuerpo. Por elcontrario, de este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador.
En realidad, eros y agapé —amor ascendente y amor descendente— nunca llegan a separarse completamente. Cuanto más encuentran ambos, aunque en diversa medida, la justa unidad en la única realidad del amor, tanto mejor se realiza la verdaderaesencia del amor en general.
En el fondo, el amor es una única realidad.
La novedad de la fe bíblica es el amor de Dios a l hombre, Existe un solo Dios, que es el Creador del cielo y de la tierra y, por tanto, también es el Dios de todos los hombres. Dios ama al hombre. Matrimonio basado en un amor exclusivo y definitivo se convierte en el icono de la relación de Dios con su pueblo y, viceversa,...
tracking img