Epicuro

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Epicuro (341-270 a.C.) fue el creador de una comunidad denominada “los filósofos del jardín”, puesto que era en el jardín de una casa que Epicuro adquirió en Atenas donde un grupo no sólo de hombres sino también mujeres (cosa novedosa si la comparamos con el Liceo de Aristóteles o la Academia de Platón), se reunía para cultivar la amistad y la Filosofía. Éstas dos eran para Epicuro las clavespara conseguir la felicidad y, por consiguiente, a ellas dedicó su vida. Y puesto que la Filosofía permitía alcanzar la felicidad, toda persona debía dedicarse a ella. Así lo expresaba el autor:
“Ni el joven postergue el filosofar ni el anciano se aburra de hacerlo, pues para nadie está fuera de lugar, ni por muy joven ni por muy anciano, el buscar la tranquilidad del alma. Y quien dice: o que no hallegado el tiempo de filosofar o que ya se ha pasado, es semejante a quien dice que no ha llegado el tiempo de buscar la felicidad o que ya ha pasado. Así, deben filosofar ancianos y jóvenes: aquéllos para enseñar a los jóvenes y éstos para reunir al mismo tiempo juventud y experiencia.”
(Epicuro, Carta a Meneceo, en Caro T.L., De la naturaleza de las cosas, Madrid, Espasa-Calpe, 1969, pág. 316;adaptación de M. F. de Gallo.)
Pero, ¿qué era la felicidad para Epicuro? La felicidad estaba dada por la conjunción de dos factores: la ausencia de preocupaciones o, en el término griego, “ataraxia”, y por el placer o “hedoné”, en griego, razón por la cual se considera a Epicuro uno de los principales representantes del hedonismo.
Analicemos entonces estos dos factores:
En primer lugar,¿cuáles son las preocupaciones que el filósofo proponía evitar? Son fundamentalmente tres: el temor a los dioses, el temor a la muerte y el temor al futuro.
Contrariamente a lo que muchos detractores del epicureísmo afirmaban, Epicuro no era ateo. Sin embargo, los dioses eran, para él, seres demasiado alejados de nosotros los humanos, y no se preocupaban por nuestras vicisitudes, por lo que carecía desentido temerles.
En cuanto al temor a la muerte, Epicuro lo consideraba un sinsentido, puesto que “todo bien y todo mal residen en la sensibilidad, y la muerte no es otra cosa que la pérdida de la sensibilidad misma”.
También lo expresaba el filósofo en otras palabras, las que se transformaron en una célebre argumentación:
“La muerte pues, el más horrendo de los males, en nada nos pertenece,pues mientras nosotros vivimos no ha llegado y cuando llegó ya no vivimos. Así, la muerte no va contra los vivos ni contra los muertos pues en aquellos todavía no está y en éstos ya no está más.”
(Epicuro, op. cit., pág. 317)
Esta concepción de Epicuro trasciende el tema de la muerte en sí. Detrás de ella se esconde una valoración de la vida fundamental en su filosofía. Lo que nos propone no es unateoría abstracta sino, como muchos la han considerado, una sabiduría de vida, caracterizada por el optimismo y la admiración ante la existencia misma del mundo y del hombre. Esta afirmación de la vida fue encarnada por el mismo Epicuro, aun en los
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La ética epicúrea.
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momentos finales de su vida, cuando afrontó con fortaleza y optimismo la enfermedad renalque finalmente lo llevó a la muerte.
Por último, carece también de sentido temerle al futuro, puesto que:
“el futuro ni depende enteramente de nosotros ni tampoco nos es totalmente ajeno, de modo que no debemos esperarlo como si hubiera de venir infaliblemente ni tampoco desesperarnos como si no hubiera de venir nunca.”
(Epicuro, op. cit., loc. cit.)
Y ya que el destino no existe, poseemosalgunas cosas por el azar, y otras por obra nuestra, y son estas últimas las que debemos atender.
El otro factor para lograr la felicidad, juntamente con la “ataraxia”, es la obtención del placer. ¿Debemos entender esto al modo en que lo hicieron los antecesores del epicureísmo, los cirenaicos, encabezados por Aristipo, que sostenían que debe buscarse el placer del momento, sin atender a la...
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