Eps negocio de la salud

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El Cartel de las EPS: una larga y triste historia

¿Cómo funciona el derecho-negocio de la salud en Colombia? ¿De qué viven las EPS de pobres y las EPS de ricos? ¿Cómo y por qué se produjo la crisis financiera del sistema? ¿Dónde están y cómo actúan los carteles? A raíz de los escándalos recientes, una explicación lúcida sobre dónde estamos y hacia dónde vamos en la provisión de este serviciorealmente básico.


Iván Jaramillo*

Piedra de escándalo
El 11 de febrero de 2010, Mario Mejía, a la sazón Superintendente Nacional de Salud, expidió la Resolución 296 exigiendo a la EPS (Entidad Prestadora de Salud) denominada SaludCoop que “devolviera” 630.000 millones de pesos invertidos en infraestructura hospitalaria, para convertirlos en gastos de prestación de servicios del POS (PlanObligatorio de Servicios). Con esto se trataba de evitar la negación de servicios de salud que la Defensoría del Pueblo había denunciado por parte, no solo de SaludCoop, sino de las EPS en general.

Esta valiente medida del superintendente despertó gran simpatía y contó con el apoyo de los usuarios, pues -en medio de la “emergencia social”- contrastaba con medidas que mostraban al gobierno deturno como ferviente defensor de las EPS. Por ejemplo, el gobierno señaló a la “irresponsabilidad médica” como la causa de la crisis financiera del sistema, por efecto de los abusos del “No POS”[1], y criminalizó el ejercicio de la profesión, por recetar remedios demasiado costosos.

Hay que aclarar que la resolución no trataba de sacar el dinero del bolsillo a Saludcoop, para entregarlo a laSupersalud, sino exigirle a la EPS hacer una recontabilización, disminuyendo el activo fijo y aumentando el gasto con destino al POS.

La reacción de Saludcoop no se hizo esperar: resultó que ahora los criminales eran unos “funcionarios irresponsables” de la Superintendencia. Saludcoop por supuesto reclamó su derecho al debido proceso y en el fondo defendió su derecho a reinvertir las utilidades oexcedentes financieros en rubros autorizados por la ley cooperativa o que el régimen de empresa privada permitía, aprovechando la falta de una regulación precisa sobre los usos que podían darse a la Unidad de Pago por Capitación (UPC), o sobre cómo distribuir estos recursos entre gastos operacionales, gastos de administración y gastos de inversión de las EPS[2].

Es de observar que esta EPS esuna cooperativa y estas no pueden repartir utilidades, sino que deben reinvertir sus excedentes y dejarlo consignado en los estados financieros que son de conocimiento público. Entre tanto, esto no ocurre con otras EPS, constituidas como sociedades anónimas o similares, en donde sus socios pueden retirar sus utilidades y de su destino “ni han se sabe, pelaíto”.

En este escenario el nuevoSupersalud Conrado Gómez aceptó adelantar una conciliación con Saludcoop y suspendió provisionalmente los efectos de la citada resolución, previo el concepto favorable de otras “ias”. A Gómez por supuesto le llovieron rayos y centellas, porque al parecer le estaría “regalando” de nuevo 630.000 millones pesos a Saludcoop - lo que evidentemente no es cierto.



Esquizofrenia en la ConstituciónPara un editorialista o columnista ligero resulta fácil opinar que el bueno fue Mario y el malo es Conrado, o viceversa, ignorando que ambos son actores o víctimas del entuerto constitucional que en su artículo 48 creó la Seguridad Social como un derecho “universal” con “financiación solidaria”.

Pero al mismo tiempo autorizó la prestación de esos servicios a entidades “públicas y privadas”,exigiéndoles que fueran “eficientes”, es decir, que hicieran gala de competencia, bajo costo, rentabilidad y beneficio privado.

Quiere decir que el mismo artículo consagra el derecho social a la salud y a las pensiones, de un lado, y simultáneamente defiende el derecho “al negocio” de la empresa privada, lo cual ha sido una contradicción difícil de manejar.

Vale recordar aquí que la Constitución...
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