Eros y psique

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  • Publicado : 25 de mayo de 2011
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En una ciudad había un rey y una reina que tenían 3 hijas a cual más hermosas. La menor, Psique, era de tan deslumbrante belleza que multitud de paisanos y extranjeros acudían atraídos por la fama de tan singular espectáculo y la adoraban como si fuese la propia diosa Venus.Su reputación creció tanto que ya nadie navegaba hasta donde se encontraban los templos para adorar a la diosa Venus, cuyosaltares se empezaron a quedar sin ofrendas y cubiertos de fría ceniza. Esto convulsionó el animo de la verdadera Venus quien se dijo a sí misma:
- Esa jovencita, quienquiera que sea, no va a usurpar por más tiempo mis honores. Ya haré yo que se arrepienta ella sola de su afamada belleza.
E inmediatamente llamó a su hijo Eros y se lo llevó a la ciudad para mostrarle a Psique y contarle lahistoria de la rivalidad por su hermosura, después de lo cual le pidió:
- Por los lazos del amor maternal, te ruego que vengues a tu madre. Sólo te pido que consigas que esa muchacha se abrase de amor por el último de los hombres, alguien a quien la Fortuna le haya golpeado hasta el punto que no se pueda encontrar mayor desecho.Acto seguido lo cubrió de amorosos besos y desapereció en el océano.Mientrastanto, a Psique sólo la contemplaban y admiraban y nadie se le acercaba como pretendiente, por lo que permanecía en casa llorando su soledad, resentida contra su cuerpo y odiando su belleza. El padre comenzó a sospechar que tenía malquerencias con los dioses por lo que se acercó aloráculo de Apolo, quien le contestó:
- En el monte más alto, coloca a tu hija vestida de novia. No esperes a unhumano como yerno sino a un verdugo cruel y alado.
El rey volvió desconsolado a su casa para dar cumplimiento al oráculo al cual Psique debía someterse. Se hicieron las ceremonias y partió el pueblo triste acompañando a su princesa y a sus reyes hasta la roca señalada en el más alto de los montes. En el camino, Psique les reprochaba:
- A qué viene golpearse el pecho y los senos y arrancarse lascanas? Ahí tenéis el pago por mi belleza. Debisteis lamentaros cuando nos encomiaban con honores reservados a los dioses. Cuando me proclamaban como la nueva Venus. Sólo ahora me doy cuenta que lo que me ha perdido es el nombre de Venus.
Llegaron, por fin, a la roca donde dejaron sola a la muchacha. Estando Psique muerta de miedo y llorando, se levantó un suave Céfiro, que la elevó y la fue llevandopor la ladera del monte abajo hasta dejarla reclinada sobre una pradera cuajada de césped en flor, donde se quedó dulcemente dormida.Al despertarse, lo primero que vio fue un bello bosque con una fuente de agua, y en medio, una mansión regia construida con divino artificio. Inmediatamente, Psique se sintió atraída por la riqueza y magnificiencia de la construcción; se acercó un poco mas confiada ydecidió cruzar el umbral. Lo que más le llamó la atención es que tantas riquezas no estuviesen protegidas con rejas ni cadenas ni un guardián.
Mientras observaba todo, le abordó una voz sin cuerpo:
- ¿Por qué estás aturdida ante tantas riquezas? Tuyas son. Los de las voces que oyes somos tus criados y vamos a estar cerca de ti para servirte.
Psique reconoció la llamada de la divinaprovidencia. Se relajó, tomó un baño y dio cuenta de un exquisito festín que le fue servido por la fuerza del viento, acompañada por el canto de melodiosas voces.Al terminar la agradable velada, se retiró a dormir. Entrada la noche, oyó llegar al marido secreto, quien se metió en su cama y la hizo su esposa. Al amanecer, poco después de que el marido se alejara apresuradamente, unas voces la consolaron porla virginidad perdida.
Las cosas fueron sucediéndose de esa manera durante un tiempo, y como suele ocurrir cuando algo se hace habitual, la primera sorpresa se convirtió en placer, y el sonido de las voces en consuelo a su soledad.Una noche, el marido se dirigió a Psique, quien aunque no podía verlo, sí podía sentir el contacto de su piel y oírle, y le dijo:
- Mi dulce Psique, se acercan...
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