Espero

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1234 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de diciembre de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
LAS ARMAS DEL RECUERDO
Original de Eduardo Suárez

Recuerdo con alegría y con nostalgia, confundidas, cuando el señor Bermúdez me invitó a acompañarlo a la finca "La Alborada". No lo podía creer; después de veintiún años iba a visitar aquella casa que un día fue de mis abuelos y en la cual pasé los mejores momentos de mi infancia, aunque hoy esté convertido en un campo de batalla aparentementesilencioso en donde ni las aves se atreven a saludar con sus trinos al nuevo amanecer. Sin embargo fue más importante poder colocarme de frente a mi pasado que el sentimiento de angustia de poder convertirme en parte de ese pasado bajo las balas asesinas de una guerra sin sentido.
A escasos veinte minutos de Ibagué el ejército aminoró nuestro paso; el comandante Ramírez expidió una especie desalvoconducto y así pude proseguir el camino hacia el punto de reencuentro con un maravilloso pasado; ese pasado del cual sólo yo era dueño y al cual quería dejar en plena libertad para que jugase hasta el cansancio aquellos juegos que los niños de hoy ya no juegan, para que pensase en aquellas cosas que los niños de hoy ya no piensan y para que soñase con los sueños que ya no son los sueños de losniños de hoy.
No habíamos completado aún la hora de recorrido cuando un segundo obstáculo se atravesó en el camino; la guerrilla no nos permitiría de manera rápida nuestro ingreso a la zona, así el señor Bermúdez fuese el "propietario" de la finca "La Alborada"; al menos no sin antes comprobar su situación actual frente a los requerimientos económicos del grupo subversivo. El señor Bermúdez senotaba muy tranquilo; indiscutiblemente no era la primera vez que se enfrentaba a esta situación, pero yo sentía que las piernas me flaqueaban y ni siquiera era capaz de mantener la mirada a ninguno de aquellos hombres que aparentemente eran igual de inofensivos a los soldados del ejército que a escasa distancia custodiaban la zona para impedir el avance de aquellos que en ese instante teníamos alfrente.
Simplemente con sentir su presencia experimentaba no los mejores sentimientos; en ese instante vinieron a mi mente todos aquellos sucesos que durante la mitad de mi vida han sido compañía. Estaba de frente a los ejecutores de incursiones, de masacres, de secuestros, de robos y extorsiones; estaba frente a los autores de actos tan degradantes para la raza humana que ni siquiera pueden sercomparables con el instinto salvaje de cualquier animal porque sería una ofensa imperdonable para aquellas especies "menores" que Dios creó para convivir entre nosotros.
Revisaron el permiso que nos dio el ejército, nuestros morrales, nuestros documentos y nos exigieron bajar del vehículo para inspeccionarlo detalladamente. Se comunicaron por radio teléfono con alguien y dictaron uno a uno losdatos personales del señor Bermúdez y los míos. El comandante y dos de sus hombres llevaron al señor Bermúdez a unos quince metros de donde yo estaba y de donde no tenía visibilidad alguna sobre ellos. Sentía que no iba a soportar tanta presión; el miedo se estaba apoderando de mí y por instantes llegué a pensar lo peor hasta que uno de los hombres que se había mantenido siempre a cierta distanciase me acercó, me miró fijamente y me dijo: "¿usted es Juan Camilo Buenaventura, cierto?". No sé que cara pondría, pero él inmediatamente sonrió y me dijo " tranquilo, soy Carlos Maldonado; fuimos compañeros en la universidad; se acuerda de fotocopia, así me decían ustedes." En ese momento el alma me volvió al cuerpo y no puedo negar que sentí alegría al verlo; no habíamos sido amigos, pero síbuenos compañeros de salón y eso me reconfortó enormemente. Lo peor se borró de mi mente de manera inmediata. Lo miré en silencio y no pude más que responder de manera sincera al abrazo que él me brindó. "¿Qué hace por aquí?" me preguntó. "Eso mismo le pregunto yo; el izquierdista, el revolucionario y el idealista era Lombana y no su fotocopia", le dije. Se sonrió y muy orgullosos me dijo: "La...
tracking img