Exorsismo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 221 (55086 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 6 de septiembre de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Colección PLANETA + TESTIMONIO Dirección: Álex Rosal Título original: Un esorcista racconta © Gabriele Amorth, 1990 © Edizioni Dehoniane, Roma, 1990 © por la Traducción, Juan Carlos Gentile Vitale, 1997 © Editorial Planeta, S. A., 1997 Diagonal, 662-664, 08034 Barcelona (España) Realización de la cubierta: Departamento de Diseño de Editorial Planeta Ilustración de la cubierta: detalle de «Laexpulsión de los diablos de Arezzo», pintura mural de Giotto, Iglesia Superior de San Francisco de Asís Primera edición: enero de 1998 Segunda edición: noviembre de 1999 Tercera edición: agosto de 2001 Cuarta edición: febrero de 2005 Depósito Legal: B. 9.614-2005 ISBN 84-08-02355-1 Composición: Fotocomposición A. Parras Impresión: Liberduplex, S. L. Encuadernación: Lorac Port, S. L. Printed inSpain - Impreso en España Este libro no podrá ser reproducido, ni total ni parcialmente, sin el previo permiso escrito del editor. Todos los derechos reservados

PRESENTACIÓN
Me es muy grato formular aquí algunas observaciones para predisponer a la lectura del libro del padre Gabriele Amorth, desde hace varios años valioso ayudante mío en el ministerio de exorcista. Algunos episodios aquíreseñados los hemos vivido juntos y juntos hemos compartido las preocupaciones, las fatigas y las esperanzas en ayuda de tantas personas que sufren y que han recurrido a nosotros. Me place en gran manera la publicación de estas páginas también porque, en estos últimos decenios, a pesar de que se ha escrito mucho en casi todos los campos de la teología y la moral católica, el tema de los exorcismos haestado poco menos que olvidado. Quizá sea por esta escasez de estudios e intereses por lo que, todavía hoy, la única parte del Ritual que aún no ha sido actualizada según las disposiciones posconciliares es precisamente la que concierne a los exorcismos. Sin embargo, la importancia del ministerio de «expulsar a los demonios» es grande, como se desprende de los Evangelios, de los Hechos de losApóstoles y de la historia de la Iglesia. Cuando san Pedro fue conducido, por inspiración sobrenatural, a la casa del centurión Cornelio con el fin de anunciar la fe cristiana a aquel primer puñado de gentiles, él, para demostrar que Dios había estado verdaderamente con Jesús, subrayó de manera muy concreta la virtud que había manifestado al liberar a los poseídos por el demonio (cf. Ac. 10, 138). ElEvangelio nos habla a menudo, con narraciones concretas, del poder extraordinario que Jesús demostró en este campo. Si al mandar a su Hijo Unigénito al mundo el Padre había tenido la intención de poner fin al reino tenebroso de Satanás sobre los hombres, ¿qué modo más elocuente habría podido emplear Nuestro Señor para demostrarlo? Los libros santos nos garantizan que Satanás expresa su poder sobre elmundo también en forma de posesiones físicas. Entre las potestades propias que Jesús quiso transmitir a los apóstoles y a sus sucesores puso repetidas veces de relieve la de expulsar a los demonios (cf. Mt. 10, 8; Mc. 3, 15; Lc. 9, 1). No obstante, si bien Dios permite que algunas personas experimenten vejaciones diabólicas, las ha provisto de poderosas ayudas de diversas clases: ha dotado a laIglesia de poderes sacramentales muy eficaces para este menester. Pero también, contra esa nefasta actividad de Satanás, Dios ha elegido como antídoto permanente a la Santísima Virgen, por aquella enemistad que él sancionó desde el principio entre los dos adversarios. La mayoría de los escritores contemporáneos, sin excluir a los teólogos católicos, aunque no niegan la existencia de Satanás y de los4

demás ángeles rebeldes, son propensos a subestimar la entidad de su influencia sobre las cosas humanas. Tratándose además de influencia en el campo físico, el descrédito es considerado como un deber y una demostración de sabiduría. La cultura contemporánea, en su conjunto, considera como una ilusión de épocas primitivas atribuir a agentes distintos de los de orden natural la causa de...
tracking img