Familia

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3795 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 2 de diciembre de 2009
Leer documento completo
Vista previa del texto
[pic]

2.4 La libertad vista como un problema

2.5 La educación de la libertad

6. El miedo a la libertad

[pic]

Fromm, Erich, ¿Ser o tener? México. Fondo de Cultura Económica. 1978. ISBN: 968-16-0171-8

Rojas, Enrique. El hombre light. México, Planeta, 1999. ISBN 968-406-820-4

López de Llergo, Ana Teresa. Educación en valores, educación en virtudes.México. CECSA, 2001. ISBN: 970-24-0237-9

Mello, Anthony. ¿Quién puede hacer que amanezca? España. Sal Térrea, 1985. ISBN: 84-293-0724-9

Mello, Anthony. La oración de la rana 2. España, Sal Terrae, 1993. ISBN: 84-293-0823-7

Mello, Anthony. Un minuto para el absurdo. España. Sal Térrea, 1985. ISBN: 84-293-1082-7

Real Academia Española. Diccionario de lalengua española. España, 2001.
ISBN 84-239-6813-8
Fromm, Erich. El miedo a la libertad. Argentina,
Paidós.
ISBN:

López de Llergo, Ana Teresa. Educación en valores, educación en virtudes. México. CECSA, 2001. ISBN: 970-24-0237-9

Rojas, Enrique. El hombre light. México, Planeta, 1999. ISBN 968-406-820-4

Mello, Anthony. ¿Quién puede hacer que amanezca? España. Sal Térrea,1985. ISBN: 84-293-0724-9

Mello, Anthony. La oración de la rana 1. España, Sal Terrae, 1992. ISBN:
84-293-0803-2

Mello, Anthony. La oración de la rana 2. España, Sal Terrae, 1993. ISBN: 84-293-0823-7

Mello, Anthony. Un minuto para el absurdo. España. Sal Térrea, 1985. ISBN: 84-293-1082-7

Santín, Lorna. Cómo educar a sushijos para la libertad. México, Selector, 2003. ISBN:
970-643-694-4
Fromm, Erich. El miedo a la libertad Argentina Paidós

López de Llergo, Ana Teresa. Educación en valores, educación en virtudes. México. CECSA. Compañía Editorial Continental 2001 ISBN: 970-24-0237-9 1ª ed.

Material de apoyo para la unidad 2

Mello, Anthony. ¿Quién puede hacer que amanezca? 2 ed. Sal Terrae:Santander, 1985.

INTERIORIDAD
(Pág 27)
El discípulo quería un sabio consejo.
“Ve, siéntate en tu celda, y tu celda te enseñara la sabiduría”, le dijo el Maestro.
“Pero si yo no tengo ninguna celda... Si no soy monje...”
“Naturalmente que tienes una celda. Mira dentro de ti”.

CURACIÓN
(Päg 147)
A una persona muy afligida que había acudido a él en busca de ayuda, le preguntó el Maestro:“Deseas realmente ser curado?”
“¿Me habría molestado en acudir a ti si no lo deseara?”
“¿Y por qué no? La mayor parte de la gente lo hace”.
“¿Para qué?”
“No precisamente buscando la curación, que es dolorosa, sino buscando alivio”.
Y a sus discípulos les dijo el Maestro: “Las personas que desean curarse con tal que puedan hacerlo sin dolor son como los que están a favor del progreso con talde que éste no suponga para ellos cambio alguno”.

Mello, Anthony. La oración de la rana 1. 9 ed. Sal Terrae: Santander, 1992.
ORACIÓN

(Pág 27)

Estando el Maestro haciendo oración, se acercaron a él los discípulos y le dijeron: “Señor, enséñanos a orar”. Y él les enseñó del siguiente modo:

“Iban dos hombres paseando por el campo cuando, de pronto, vieron ante ellos a un toroenfurecido. Al instante, se lanzaron hacia la valla más cercana, con el toro pisándoles los talones. Pero no tardaron en darse cuenta de que no iban a conseguir ponerse a salvo, de modo que uno de ellos le gritó al otro: “¡Estamos perdidos! ¡De ésta no salimos! ¡Rápido, di una oración!”

Y el otro le replicó: “¡No he rezado en mi vida, y no sé ninguna oración apropiada!”

“¡No importa: el toro nosva a pillar! ¡Cualquier oración servirá”

“¡Está bien, rezaré la única que recuerdo y que solía rezar mi padre antes de las comidas: Haz, Señor, que sepamos agradecerte lo que vamos a recibir!”

Nada hay que supere la santidad de quienes han aprendido la perfecta aceptación de todo cuanto existe. En el juego de naipes que llamamos vida, cada cual juega lo mejor que sabe las cartas que...
tracking img