Fragmentos de bocas del tiempo de eduardo galeano

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Eduardo Galeano
Bocas del tiempo

Eduardo Galeano
Bocas del tiempo

[pic] TIEMPO QUE DICE

De tiempo somos.
Somos sus pies y sus bocas.
Los pies del tiempo caminan en nuestros pies.
A la corta o a la larga, ya se sabe, los vientos del tiempo borrarán las huellas.
¿Travesía de la nada, pasos de nadie? Las bocas del tiempo cuentan el viaje.

EL VIAJE

Oriol Vall, que se ocupa de losrecién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien.
Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.
Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que lepongamos. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje.

Huellas

Una pareja venía caminando por la sabana, en el oriente del África, mientras nacía la
estación de las lluvias. Aquella mujer y aquel hombre todavía se parecían bastante a los monos, la
verdad sea dicha, aunque ya andaban erguidos y no tenían rabo.
Un volcán cercano, ahorallamado Sadiman, estaba echando cenizas por la boca. El ceniza¡
guardó los pasos de la pareja, desde aquel tiempo, a través de todos los tiempos. Bajo el manto
gris han quedado, intactas, las huellas. Y esos pies nos dicen, ahora, que aquella Eva y aquel
Adán venían caminando juntos, cuando a cierta altura ella se detuvo, se desvió y caminó unos
pasos por su cuenta. Después, volvió al caminocompartido.
Las huellas humanas más antiguas han dejado la marca de una duda.
Algunos añitos han pasado. La duda sigue.

Urogallos

Se va el invierno, y en los bosques de hayas de Asturias se despeja la helada niebla donde
anidan las brujas y los búhos.
Entonces los gallos salvajes, los urogallos, cantan desde las ramas. Ellos llaman a ellas, y
ellas acuden. Es noche todavía cuando el bailese desata en los cantaderos. Antifaces rojos, picos
blancos, negras barbas: los urogallos y las urogallinas se menean como mascaritas de carnaval.
Los cazadores se agazapan en el bosque, con el dedo en el gatillo.
Es muy difícil atrapar a los urogallos, que viven metidos en sus escondrijos, a salvo de todo
peligro. Pero los cazadores saben que esta fiesta, la danza del encuentro, los vuelveciegos y
sordos mientras dura.

Arañas

Pasito a paso, hilo tras hilo, el araño se acerca a la araña. Le ofrece música, convirtiendo la
telaraña en arpa, y danza para ella, mientras poquito a poco va acariciando, hasta el desmayo, su
cuerpo de terciopelo.
Entonces, antes de abrazarla con sus ocho brazos, el araño envuelve a la araña en la
telaraña y la ata bien atada. Si no la ata, ella lodevora después del amor.
Al araño no le gusta nada esta costumbre de la araña, de modo que ama y huye antes de
que la prisionera se despierte y exija el servicio completo de cama y comida.
¿Quién entiende al araño? Ha podido amar sin morir, se ha dado maña para cumplir esa
hazaña, y ahora que está a salvo de su saña, extraña a la araña

El beso

Antonio Pujía eligió, al azar, uno de losbloques de mármol de Carrara que había ido
comprando a lo largo de los años.
Era una lápida. De alguna tumba vendría, vaya a saber de dónde; él no tenía la menor idea
de cómo había ido a parar a su taller.
Antonio acostó la lápida sobre una base de apoyo, y se puso a trabajarla. Alguna idea tenía
de lo que quería esculpir, o quizá no tenía ninguna. Empezó por borrar la inscripción: el nombrede un hombre, el año del nacimiento, el año del fin.
Después, el cincel penetró el mármol. Y Antonio encontró una sorpresa, que lo estaba
esperando piedra adentro: la veta tenía la forma de dos caras que se juntaban, algo así como dos
perfiles unidos frente a frente, la nariz pegada a la nariz, la boca pegada a la boca.
El escultor obedeció a la piedra. Y fue excavando, suavemente, hasta que...
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