Frida

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 15 (3503 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 4 de noviembre de 2009
Leer documento completo
Vista previa del texto
Frida.

“…Doscientos noventa y siete, doscientos noventa y ocho, doscientos noventa y nueve, trescientos. ¡Listo!” Era hora de dormir, aproximadamente entre las 10 y 10:30 de la noche. Frida había terminado de cepillar su largo y hermoso cabello, estaba exhausta, pero a pesar de ello nunca se cansaba de contemplarse a sí misma en el espejo, podía pasar horas y horas frente a él, que si elcabello recogido, que si lo llevaría suelto, si lo ondularía un poco, si sus pestañas eran perfectas, si la ropa que utilizaría hacía juego con el maquillaje de sus preciosos ojos, en fin, una cantidad de preguntas que se hacía frente al espejo cada día, pero siempre concluía: “Si, así está perfecto, eres perfecta Frida”.
Realmente no se necesitaba de gran capacidad para notar la extraordinariabelleza de Frida, pues a pesar de que no era parecida a las Damas de sociedad de España, como las esposas de aquéllos hombres con los que su padre solía hacer negocios, en verdad siempre lucía radiante. Era alta, tenía una tez clara, pero no blanca, quizá un poco rosada, su rostro estaba definido por facciones delicadamente finas y delgadas que hacían resaltar perfectamente sus ojos color esmeralda, susojos…¡Ay de sus ojos!, sin duda alguna esa era el arma mortal para seducir a todos los hombres de la región. Eran enormes, delineados por una cantidad generosa de largas y gruesas pestañas, que al bajar hacían sombra a sus mejillas color melocotón. Sus labios, -creo que hubiese muerto por besarlos-, delgados y finos, rosas, -como la sombra que utilizaba en sus párpados-, carnosos, y queal separarse entre sí, mostraban una sonrisa enorme y blanca como la luna con la que siempre jugaba, siempre que se asomaba a su balcón a leer algunos libros de su abuela. Su cuello, delgado y terso. De ahí, es fácil predecir la forma tan precisa y perfecta de sus curvas, incluso se presentaban ocasiones en las que no usaba corsé, claro a escondidas de su madre. Los vestidos tan hampones que usaba,no eran problema alguno para disminuir el volumen de su cadera, al contrario, lo aumentaban, dándole a aquella joven, clase y altura al tiempo que caminaba haciendo gala de sus atributos por los pasillos de la hacienda.

Cuando Frida creía que estaba lista, y había terminado ya de leer las historias que su abuela le regalaba, salía a los jardines a pasear, refrescándose con el aire que producíasu elegante y perfectamente combinado abanico. Mientras se encaminaba a los jardines, no había día en que no atrapara las miradas de los peones y de los muchachos que trabajaban para su padre, o por lo menos le lanzaban un “Muy buenos días señorita Frida”, había quienes hasta le lanzaban piropos, pero de buen gusto, había otros cuantos que estaban profundamente enamorados de ella, que los dejabasin aire cada vez que pasaba, y que se los devolvía cuando les permitía oler sus exquisitas fragancias europeas dignas de toda una princesa. A todos éstos hombres, Frida les agradecía el cumplido regalándoles una sonrisa, una mirada o cualquier otro gesto de coquetería, pero nunca dejándolos pasar más allá.

Y así era en cualquier otro lugar en el que imponía su presencia, fiestas, bailes,eventos reuniones de sus padres, etcétera. Tenía ya 20 años, y a su madre, Doña Josefina de Álvarez, esposa de Emiliano Álvarez, realmente le preocupaba que a la edad de su hija nunca hubiera tenido algún novio o algún romance que cualquier otra muchacha de su edad y de su clase ya había experimentado. Eran buenos padres, pero esto no sustituía la cuadratura de sus conservadoras ideas. Siempredispuestos a darle amor y todo lo que la hermosa muchacha deseara. Tenían una excelente posición social, eran los dueños de la hacienda más productiva de todo Querétaro, allá por el año de 1880, a cualquier persona que se le preguntara por la “Hacienda Real de Santa Lucía”, sabía dar información acerca del camino que debía seguirse para llegar, pero eso si, no sin antes quitarse el sombrero, o en el...
tracking img