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VIAJE A IXTLÁN

Carlos Castaneda

Índice

INTRODUCCIÓN 3

PRIMERA PARTE: "PARAR EL MUNDO"

I. LAS REAFIRMACIONES DEL MUNDO QUE NOS RODEA 7
II. BORRAR LA HISTORIA PERSONAL 12
III. PERDER LA IMPORTANCIA 17
IV. LA MUERTE COMO UNA CONSEJERA 22
V. HACERSE RESPONSABLE 28
VI. VOLVERSE CAZADOR 34
VII.SER INACCESIBLE 41
VIII. ROMPER LAS RUTINAS DE LA VIDA 48
IX. LA ÚLTIMA BATALLA SOBRE LA TIERRA 53
X. HACERSE ACCESIBLE AL PODER 59
XI. EL ÁNIMO DE UN GUERRERO 69
XII. UNA BATALLA DE PODER 79
XIII. LA ÚLTIMA PARADA DE UN GUERRERO 89
XIV. LA MARCHA DE PODER 98
XV. NO-HACER 113
XVI. EL ANILLO DE PODER 124
XVII. UN ADVERSARIO QUEVALE LA PENA 132

SEGUNDA PARTE: EL VIAJE A IXTLÁN

XVIII. EL ANILLO DE PODER DEL BRUJO 141
XIX. PARAR EL MUNDO 149
XX. EL VIAJE A IXTLÁN 155
INTRODUCCIÓN

El sábado 22 de mayo de 1971 fui a Sonora, México, para ver a don Juan Matus, un brujo yaqui con quien tenía contacto desde 1961. Pensé que mi visita de ese día no iba a ser en nada distinta de lasveintenas de veces que había ido a verlo en los diez años que llevaba como aprendiz suyo. Sin embargo, los hechos que tuvieron lugar ese día y el siguiente fueron decisivos para mí. En dicha ocasión mi aprendizaje llegó a su etapa final.
Ya he presentado el caso de mi aprendizaje en dos obras anteriores: Las enseñanzas de don Juan y Una realidad aparte.
Mi suposición básica en ambos librosha sido que los puntos de coyuntura en aprender brujería eran los estados de realidad no ordinaria producidos por la ingestión de plantas psicotrópicas.
En este aspecto, don Juan era experto en el uso de tres plantas: Datura inoxia, comúnmente conocida como toloache; Lophophora williamsii, conocida como peyote, y un hongo alucinógeno del género Psilocybe.
Mi percepción del mundo através de los efectos de estos psicotrópicos había sido tan extraña e impresionante que me vi forzado a asumir que tales estados eran la única vía para comunicar y aprender lo que don Juan trataba de enseñarme.
Tal suposición era errónea.
Con el propósito de evitar cualquier mala interpretación relativa a mi trabajo con don Juan, me gustaría clarificar en este punto los aspectossiguientes.
Hasta ahora, no he hecho el menor intento de colocar a don Juan en un determinado medio cultural. El hecho de que él se considere indio yaqui no significa que su conocimiento de la brujería se conozca o se practique entre los yaquis en general.
Todas las conversaciones que don Juan y yo tuvimos a lo largo del aprendizaje fueron en español, y sólo gracias a su dominio completode dicho idioma pude obtener explicaciones complejas de su sistema de creencias.
He observado la práctica de llamar brujería a ese sistema, y también la de referirme a don Juan como brujo, porque éstas son las categorías empleadas por él mismo.
Como pude escribir la mayoría de lo que se dijo al principiar el aprendizaje, y todo lo que se dijo en fases posteriores, reuní voluminosasnotas de campo. Para hacerlas legibles, conservando a la vez la unidad dramática de las enseñanzas de don Juan, he tenido que reducirlas, pero lo que he eliminado es, creo, marginal a los puntos que deseo plantear.
En el caso de mi trabajo con don Juan, he limitado mis esfuerzos exclusivamente a verlo como brujo y a adquirir membrecía en su conocimiento.
Con el fin de presentar miargumento, debo antes explicar la premisa básica de la brujería según don Juan me la presentó. Dijo que, para un brujo, el mundo de la vida cotidiana no es real ni está allí, como nosotros creemos. Para un brujo, la realidad, o el mundo que todos conocemos, es solamente una descripción.
Para validar esta premisa, don Juan hizo todo lo posible por llevarme a una convicción genuina de que, lo...
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