Ganaderia en la epoca colonial

INTRODUCCIÓN
D E LA G ANADERIA E N N UEVA
ESPAÑA 1521-1535
José
MATESANZ
E l C o l e g i o de México

I . Introducción.

Los primeros

animales

A L T E R M I N A R L A C ONQUISTA de México-Tenochtitlan, Cortés

v io p lanteados ante s i m ultitud d e p roblemas de todo orden
q ue requerían solución pronta y s atisfactoria; entre l os más
u rgentes, se le p lanteaba l a necesidad de c ontinuar l a c onquista y p acificación de ios t erritorios n o sojuzgados; organizar
e l g obierno conforme a sistemas eficaces, q ue f ueran aceptados tanto p or su b ulliciosa tropa como p or los representantes
de l a c orona; y sobre todo, dotar a l t erritorio de una o rganización económica q ue lo h iciera autosuficiente desde e l p unto de v ista español, y e vitara su d ependenciade ios abastecimientos q ue p rovenían de las A ntillas.
C ortés n o era s ólo u n astuto guerrero, apto para resolver
p roblemas de t ipo m ilitar y c oncebir empresas ambiciosas;
e ra también, quizá e n m ucha mayor medida, u n h ombre acostumbrado a l idiar los p roblemas cotidianos c on eficacia, a
o rganizar las p equeñas o grandes m inucias de ia v ida económica, a e xplotar c on constancia las empresas menos espectaculares, pero m ás r emunerativas, q ue la n aturaleza ponía
a s u alcance. Se ha d icho de él, con r azón, q ue era t anto
u n c onquistador como u n o rganizador de i mperios. D ar al
p aís sus p ropias estructuras económicas s in a bandonar sus empresas d e c onquista y p acificación, fue su p reocupación constante en los años siguientes a 1521.
E n las Antillas, C ortés tenía e l e jemplo a seguir p or lo
q ue respecta a l a u tilización, e n b eneficio de los españoles...

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JOSÉ

MATESANZ

d e la mano de obra indígena: la encomienda. Casi inmediatamente después de la caída de México-Tenochtitlan, Cortés
empezó a conceder, motu p r o p i o , encomiendas de indios a sus
soldados y capitanes. Ante la urgencia de satisfacer e l ansis
de botín que su tropa exigía como compensación a las penalidades y trabajos de la conquista, Cortés echó mano de un
sistema ya conocido y probado antes e n las A ntillas, sistema
q ue además, le salía personalmente muy barato. L a solución
a doptada no agradó a la corona, interesada en evitar por razones humanitarias y económicas, que los males de la encomienda a ntillana se extendieran a NuevaEspaña, y por
razones políticas, en impedir que en sus nuevas posesiones
c reciera una clase i ndependiente y feudal cuyo poder ya había nulificado en España. Pero colocada ante u na realidad
d e hecho, la corona no tuvo más remedio que aceptarla provisionalmente. Tenemos aquí el i nicio de uno de los forcejeos
más constantes y tenaces entre la corona y los conquistadores,
forcejeo q uehabría de provocar crisis muy agudas, c omo la
p roducida p or las Leyes N uevas de 1542 y la conjura de M artín Cortés, y que habría de prolongarse hasta finales del
s iglo x v i y aún principios del x v u .
E l e spañol no estaba dispuesto a renunciar a los elementos materiales a que estaba a costumbrado, y a adoptar los
i ndígenas. Se intentó desde u n p rincipio a climatar en Nueva Españaproductos agrícolas de toda índole, que formaban
p arte esencial de la cultura española de la época, y que, en
su gran mayoría, estaban y a aclimatados en las A ntillas: e l
t rigo, l a caña de azúcar, la vid, el o livo, los cítricos, etc. T o d o
b arco que saliera con rumbo a Nueva España —ya de España misma, ya de las A ntillas—, d ebía i r provisto de anima¬
les, p lantas, semillas, artículosmanufacturados de todas c lases e t c . E l nuevo país, desde e l punto de vista del utilaje
e spañol, carecía de todo, y todo debía llevarse de los centros
p roductores mientras no se produjeran en él. Dado el encarecimiento y l a escasez de artículos provocada por las grandes
d istancias, Cortés trató de i niciar e n Nueva España incluso
l a p roducción de artículos manufacturados. Esta...
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