Garcilazo poesia completa

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  • Publicado : 21 de octubre de 2010
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Biografía

Introducción Por Mariano Calvo Pocos autores de nuestra literatura cautivan de tal manera con el atractivo de su personalidad y la fresca lozanía de su obra como Garcilaso de la Vega, cuya temprana muerte en campaña vino a coronar de aureola legendaria una peripecia vital inquieta en la que se entretejen el amor y la muerte, la guerra y la poesía, consagrando al poeta toledano comoarquetipo del ideal caballeresco del Renacimiento. Todavía hoy, el dulce lamentar de sus endecasílabos consigue conmover a los lectores modernos con asombrosa perennidad, y su puro y suave estilo bañado de naturalidad, la índole amorosa y doliente de su poesía y el juvenil carisma de su figura convierten a Garcilaso en uno de los protagonistas más entrañables de nuestra historia literaria.Viajero frecuente entre España e Italia, Garcilaso supone para nuestra poesía la asimilación plena de la modernidad, la incorporación a la lírica española de la brillantez y elegancia de las formas renacentistas italianas y un golpe de timón estético hacia nuevos horizontes de laica belleza. En una España aún sumida en fórmulas literarias medievales, incapaces de hacer despegar la poesía castellana deañejas tosquedades, de la vulgaridad del romance o del artificio de la lírica de cancionero, Garcilaso irrumpirá con sus limpios y elegantes endecasílabos, poniéndolos como ramos de aroma paganizante a los pies de un obsesivo dios: el amor. De Italia nos traerá, en bandeja repujada de mitología, toda la luz renacentista de Toscana, el candor bucólico de Virgilio y el amoroso apasionamiento dePetrarca. Con él nos llegará el bucolismo tibiamente sensual de Salicio y Nemoroso, y el Tajo, de río prosaico y cotidiano, apto sólo para el riego de acequias hortelanas, se nos convertirá por la magia de sus versos en escenario olímpico de ninfas y pastores. El paisaje de Toledo ya no será el mismo después que Garcilaso lo pinte con el ingenuo encanto de un Botticelli literario. Hermosas ninfas ylánguidos pastores enamorados poblarán a partir de él las riberas del abrupto Tajo, y de su seno, resplandecientes de pagana belleza, emergerán de cuando en cuando Nise, Filódoce, Dinámene y Climene, «peinando sus cabellos de oro fino» y erotizando «el agua clara con lascivo juego». No es su mundo poético el oscuro y trágico de las hogueras inquisitoriales, ni el de la opresión e intolerancia queobserva a su alrededor, sino un ámbito idealizado donde reina el sueño escapista de un poeta rodeado de una realidad en gran parte desabrida.

Desde esa perspectiva, su llamativo silencio en temas religiosos puede que nos esté informando soterradamente de las inquietudes de quien sabemos que, en el preludio de la represión contrarreformista, gustó de rodearse en Italia de amigos erasmistas yluteranos. Nacido en una familia aristocrática, Garcilaso parecía abocado a una vida triunfante en el seno de la corte refinada que correspondía a una época iluminada del esplendor renacentista; pero sobre las circunstancias de su existencia gravitará determinantemente la personalidad militarista y ambulante de un rey-emperador, Carlos V, que arrastrará su biografía a largas itinerancias y conducirásus pasos por el derrotero de la violencia bélica, en cuya profesión acabará sacrificándose después de dejarnos el alegato patético de tantos versos condenatorios. Su periplo existencial, aunque breve, aún le bastó para saborear las mieles del prestigio intelectual y el aplauso de sus méritos caballerescos pero también para sufrir las hieles del destierro, de las luchas civiles, de los conflictosamorosos y del desgarro por la muerte de su primogénito. Hay en su vida, a pesar de los externos brillos, como una oscura fuerza que, gobernando su destino, lo llevase por sendas de fatalidad, en búsqueda permanente e inútil de «lo que nunca se halla ni se tiene»: «Así paso la vida, acrecentando materia de dolor a mis sentidos». Pero si breve fue su vida y no siempre respondió a la felicidad que...
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