Gitta

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 7 (1584 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 28 de marzo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Gitta Lindemann habla sobre su hijo.
Una declaración de amor – por Gitta Lindemann.

Mi primer concierto de Rammstein. Yo me encontraba inesperadamente rodeada de personas vestidas de negro. Ellos hablaban calmadamente acerca de las asignaciones de estudio; al pasar el tiempo, caí en cuanta que era una conversación sorprendentemente inteligente. El concierto se había retrasado media hora. Loque pasó es que los chicos se tomaron ese tiempo para considerar si el programa es cuestionable, si había algo que pudiera disgustar a la mamá. Yo había llegado en secreto, no era mi intención importunar. Pero él me había descubierto. Más tarde, en grandes arenas y estadios yo era, naturalmente, un invitado. Pero entonces, como ahora, tanto si es un pequeño club o un gran estadio, la experienciasigue siendo la misma.[pic]

Yo estoy entre los otros y la música corre hacia mí: ruge y vomita, corre por las paredes, asciende hasta el cielo, cae de nuevo y se asienta en su pecho, la respiración se vuelve superficial. Estoy estupefacta con la música y el ambiente. Admiración. La Gran figura sobre el escenario es mi hijo.

Se dirige a las masas con un gesto de la mano, se golpea la frente,golpeada y quemada, mientras su voz ronda a través del espacio y el tiempo. ¡Qué responsabilidad! El encantar a todas estas personas, que lo animan con entusiasmo y lo seguirían a dondequiera que él los lleve.
Pero tengo miedo por él. Lo que se hace a sí mismo, todo ese esfuerzo que debe hacer para ser él, lo que le pueda costar toda esa entrega. Noche tras noche, país tras país, de continente acontinente.

Pero está relajado cuando estoy detrás del escenario antes del concierto y se preocupa por mí, así como cuando estábamos en casa.

La Casa, está en Mecklemburgo. Su casa, sus raíces, su fuente de fortaleza.
Ya de niño –en vacaciones– conducía por los campos, se levantaba temprano en la mañana y se iba con los ordeñadores al campo de las vacas. Dormía al aire libre bajo el anchocielo, escuchaba las manzanas caer o el graznar de los patos en el estanque. En el otoño, recorría el bosque en busca de setas, daba largas caminatas por la nieve en pleno invierno, con su gato en el abrigo, porque el animalito no podía cruzar entre las colinas nevadas.

Y el pueblo. –Cuéntame del pasado– solía pedirle a su padre y a los huéspedes en la posada del pueblo. –¿Cómo vivían aquí en laantigüedad?–. Él podía pasarse horas sentado, –tal como ahora–mientras escuchaba a las personas de la aldea, con una amplia sonrisa en su rostro, sin importar lo divertidas o siniestras que fueran las historias.

Él es muy popular; muchos buscan su compañía. Esto no tiene nada que ver con su profesión. Su padre ha escrito un libro sobre él, en la que nos habla de su asombro de ver que sus amigospiensan qué el sería capaz de todo. Uno quiere que repare su vieja motocicleta. El padre pregunta, con sorpresa, –¿Crees que él puede hacer eso?– El chico dice: –Till puede hacer lo que sea–. El padre piensa que todos son unos tontos crédulos. Él se sorprende cuando el motor empieza a rugir de nuevo. “Él puede hacer de todo: ¡Cuánto agarre! ¡Cuánta confianza en sí mismo!” –escribe su padre.Confianza –esa es la palabra. Y él confía; él confía en sí mismo. Se acerca a los límites y los sobrepasa “¿Y qué si...” –esa pregunta no la conoce. Él lo intenta, él lo prueba. Sus textos no son una cuestión de valor, eso está ya en él. Después de todo, él no habla de sí mismo, sobre sus anhelos, su dolor; él grita y llora en sus poemas. Un amigo ha escrito: "Hay heridas de desesperación y deesperanza. Pensamientos que escapan disparados desde la soledad de un corazón lleno de coraje y deseo"

Cuando su abuela murió, es estuvo a su lado, acariciando su mano hasta su muerte. En un poema, él puede manejar el dolor de manera muy diferente, tanto que resulta doloroso al leerlo. Le he preguntado de dónde saca sus ideas. “Ellas simplemente están”, me ha dicho. Pero a veces es la gracia de las...
tracking img