Gonzalez carbajal santabarbara, luis, ideas y creencias del hombre actual, madrid, sal terrae, 2005

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GONZALEZ CARBAJAL SANTABARBARA, Luis, Ideas y creencias del hombre actual, Madrid, Sal Terrae, 2005
La cultura posmoderna
El malestar de la modernidad

Naturalmente, el “post” de posmoderno indica un deseo de despedirse de la modernidad. Estamos ante una paradoja. Por una parte, constituye un estigma para cualquier sociedad el no ser acreedora al título de “moderna”; y, por otra parte, loshabitantes de las sociedades modernas parecen experimentar un malestar creciente.
Desde los años veinte existe un tema recurrente en la literatura: el vacío espiritual y la ausencia de sentido del mundo moderno. Piénsese, por ejemplo , en la obra literaria de T.S. Eliot, James Joice, Ezra Pound, W.B. Yeats, Kafka, Musil… Eliot, en sus obras –La tierra baldía (The Waste Land, 1922) , Los hombresvacíos (The Holow Men) , no ve alrededor más que vulgaridad, decadencia y vacío. En su novela Ulysses, Joice convierte la historia de un único día en Dublín -con los paseos sin rumbo de Bloom y Dedalus por la ciudad- en símbolo de la inanidad, la miseria, la falta de sentido y la inutilidad del mundo occidental moderno. Las mejores piezas de Ionesco muestran un universo donde ya no hay diálogoshumanos significativos. El tema único de Beckett es el mundo sin Dios y sin significación, en el que sólo milagrosamente puede sobrevivir un resto de calor humano.
Se trata de un malestar ya antiguo. El romanticismo aquel vasto movimiento que predominó en Europa durante la primera mitad del siglo XIX, puede considerarse quizá como la primer reacción antimoderna. Lo que pasa es que en este caso fueuna reacción nostálgica. Querían volver atrás, a la Edad Media.
Después del romanticismo ha habido muchos otros brotes inconformistas frente a la modernidad, pero sin estar ya dominados por la nostalgia del pasado. Tuvieron carácter progresista. Un ejemplo típico es el de la “bohemia”: ese estilo de vida que a principios de siglo adoptaron ciertos grupos de artistas, escritores, estudiantes, etc.Y que fue muy bien descripto por la Scènes de la vie bohème, de Henri Murger y después popularizado en la famosísima ópera de Puccini La bohème. Más cerca de nosotros debemos recordar a los “hippies” y su “Flower Power”, los “beatniks”, los “provos”, y sobre todo, la espectacular revuelta de mayo del 68 en París.
Estos movimientos son muy distintos entre sí, pero todos se alimentan de unaexperiencia común: que en la sociedad actual el individuo se aliena, se enajena, se frustra. Es lo que Berger ha designado como pérdida metafísica de “hogar” (homelessness). El hombre moderno no logra sentirse ya “en casa” ni en la sociedad, ni en el cosmos, ni , en último término, consigo mismo.
Así pues no debemos pensar que los postmodernos han sido los primeros desilusionados de la modernidad.Otros les precedieron con lúcida e intempestiva anticipación. Hay una diferencia, sin embargo. Hasta ahora, las posturas antimodernas fueron patrimonio de individualidades atormentadas. La posmodernidad, en cambio, aparece como un creciente y generalizado espíritu de época. Da la impresión de que el virus del desencanto estaba hasta hace unos años en fase de incubación y sólo lo detectaban losespecialistas. Ahora es ya una epidemia percibida por la mayoría.

El nacimiento de la posmodernidad

Imagino que muchos lectores se sentirían mejor si yo empezara definiendo la posmodernidad con precisión, pero, si fuera así, estaría demostrando no ser “postmoderno”. La postmodernidad no es susceptible de una definición clara y, menos todavía, de una teoría acabada. A medida que desarrolle el temase entenderá por qué. No obstante, el discurso postmoderno tiene algunos “temas mayores” que lo caracterizan suficientemente. El objetivo de esta reflexión es pasar revista a dichos temas mayores.
He hablado de “discurso posmoderno” y, sin embargo, la posmodernidad es, antes que nada, una especie de talante, un nuevo tono vital. Es verdad que junto a esto –que podríamos llamar “posmodernidad...
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