Guerrilla epr

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1104 palabras )
  • Descarga(s) : 11
  • Publicado : 12 de julio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Grave error

El gobierno de la República cometió un grave error al aceptar el diálogo que le proponía el EPR. No se debe negociar con un movimiento armado cuyo fin declarado es la toma del poder y la destrucción del Estado burgués. La Constitución lo prohíbe explícitamente. Eso no significa, sin embargo, que la demanda del grupo guerrillero no debía ser atendida. La exigencia de que seinvestigue la desaparición de dos de sus militantes es atendible.

En un Estado democrático todos los ciudadanos, incluidos los que se levantan en armas, tienen derecho a un juicio conforme a la ley. Pero como bien sabe Perogrullo, para aplicar la ley no es necesario sentarse a nego- ciar con nadie. En todo caso, el gobierno de la República podría haber formado una comi- sión de ciudadanosindependientes que coadyuvara en la investigación que por oficio debe seguir la Procuraduría General de la República o la del estado de Oaxaca.

Ése fue el gran "malentendido". Y digo "malentendido", así, entre comillas, porque el EPR ofreció una tregua en tanto durara el diálogo para aclarar lo ocurrido con los desaparecidos. Jamás planteó, como lo ha reiterado públicamente, que estuviera dispuesto aabandonar la vía armada. En ese sentido ha sido más consistente y coherente que el gobierno de la República. Los guerrilleros están en lo que están: una guerra sin cuartel para derrotar al Ejército y tomar el poder. Al respecto no hay medias tintas ni confusión alguna.

Ha sido, por lo tanto, la Secretaría de Gobernación, seguramente avalada por el presidente Calderón, la que quedó en ridículo. Perono sólo eso. La comedia de equivocaciones siguió, después, por la peor de las vías. La propuesta inicial del EPR contemplaba que el diálogo se entablara mediante un tercero interpuesto, es decir, una comisión mediadora integrada por varios ciudadanos. La respuesta oficial fue que el diálogo debería ser directo. Los eperristas reaccionaron de inmediato: denunciaron la intolerancia del gobiernoautoritario y retiraron su ofrecimiento. Acto seguido, la Secretaría de Gobernación aceptó todas las condiciones de los guerrilleros.

No hay que ser adivino para advertir que el desenlace final será la derrota y la puesta en evidencia del gobierno de la República. Si la desaparición de ambos militantes se esclarece a satisfacción de la comisión mediadora y se castiga a los culpables, las aguasregresarán a su cauce. Los guerrilleros darán por terminada la tregua e implementarán nuevas acciones armadas. No hay en ello ningún misterio. Los términos y objetivos de la negociación fueron perfectamente establecidos desde el inicio.

El saldo de este pequeño sainete será entonces amargo. Primero, porque sentará un precedente: los guerrilleros tienen el poder y la capacidad de sentar a negociar algobierno de la República en el momento que así lo decidan; segundo, sin esa presión, clamarán los eperristas a los cuatro vientos, jamás se habría esclarecido el delito. No hay, en consecuencia, otro camino que el de las armas para hacer efectiva la justicia. Tercero, el gobierno es débil y carece de autoridad moral. La justicia burguesa es de clase; no es ni nunca será la misma para todos.Ahora bien, si la desaparición no se esclarece o, peor aún, no se esclarece a completa satisfacción de una comisión integrada exclusivamente por el EPR, el gobierno de la República se encontrará en el peor de los mundos posibles. Los eperristas denunciarán, de entrada, la complicidad del presidente de la República con la represión y con los cuerpos de seguridad que recurren a métodos ilegales.Proclamarán que la única vía para enfrentar esa ola represiva del régimen burgués autoritario es el pueblo levantado en armas. Y pasarán a ser víctimas, luchadores sociales, que no tienen otra opción que la de las armas. Desde la izquierda se les cobijará con el viejo razonamiento: no compartimos sus métodos, pero entendemos el motivo de su inconformidad y la nobleza de sus objetivos.

Así que,...
tracking img