Había una vez...

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Había una vez…

Todo empezó, cuando aún era un niño, curioso, vivaracho , revoltoso e inexperto en cuestiones engorrosas de la vida, con la inquietud y arrebato que un niño de 6 años vive sus días. Con la dicha de contar con una madre amorosa y trabajadora pero abandonada por un hombre que salio de casa en busca del “sueño americano” que prometió regresar por nosotros y jamás lo hizo. Vivíamosen un barrio humilde al oriente de la ciudad. Mi madre nunca fue protectora conmigo así que nunca me prohibió salir y andar de un lado para otro, yo solía pasar el tiempo con Joaquín , mi vecino y amigo.

Cerca de la vecindad estaba la primaria a la que yo asistía, y a unas cuadras más adelante se encontraba la fonda de doña Mari en donde mamá trabajaba. Cada mañana mi mama me llevaba a laescuela y por la tardes cuando las clases terminaban, iba a comer a la fonda con ella. Mi mama no me dejaba ir a la casa hasta que no terminara la tarea, por suerte Carmen, la hija de doña Mari me ayudaba a hacerla. En cuanto salía, me iba a corriendo a la vecindad para jugar con Joaquín.

Así pasaron algunos años, yo estaba apunto de cumplir 12 y próximo a entrar a la secundaria, mi mejoramigo aun seguía siendo Joaquín , aunque yo empezaba a juntarme con otros chicos del barrio colindante al nuestro. A mi madre se le había ocurrido organizarme una fiesta de cumpleaños con los vecinos de la vecindad; De mis amigos, solo Joaquín asistió. Todos estaban en nuestra casa conviviendo como nunca lo habíamos hecho. Hasta la Sra. Bertha, la “busca-vidas” de la vecindad ¡estaba ahí! Sonrientey amable, olvidándose de su pasatiempo favorito: el chisme.

Que día tan afortunado, no solo por los obsequios que recibí, sino porque imaginaba que todas esas personas ajenas a mi, eran de mi familia; la tía Bertha, la abuela panchita, el tío Carlos, mi primo Joaquín ¡jajaja! Que gracioso! . Mi mama se reía con las ocurrencias de los invitados. De vez en vez me buscaba con la mirada parasonreírme, abriendo sus labios para decirme un te quiero, sin voz, como un secreto.

Cuando entré a la secundaria, pasaron un par de meses y mamá enfermó de neumonía. Estaba débil, tenia fiebres muy altas y no comía bien. Doña Mari nos mandaba comida de su fonda y en ocasiones iba a visitarnos. El dinero nos hacia falta. Algunos vecinos nos hacían pequeños prestamos pero entre la comida, la renta,mi escuela, las consultas y el medicamento, el dinero no era suficiente. Yo estaba muy preocupado por mamá.

Así que busque un trabajo en una herrería, aunque el trabajo no era bueno, trabajaba nueve horas por ochenta pesos. Yo le conté mi situación a pancho, uno de mis nuevos amigos y el me ofreció trabajar con él, llevando encargos, aunque primero tenia que ser aceptado por su jefe, “elpelotas” y su banda. No hubo ningún problema fui aceptado rápidamente . Tenia miedo, pero solo era repartir y nada mas. Así que me decidí a hacerlo.

Los encargos iban desde cocaína, heroína, éxtasis, piedra y marihuana. El pago era bueno o al menos cubría buena parte de los gastos sin que fuera necesario dejar la escuela . Mamá empezaba a recuperarse. Yo estaba mas tranquilo. Un noche llevaba unencargo no muy lejos de mi casa. En el transcurso del camino me interceptaron tres sujetos tendrían entre unos 25 o 30 años. Me preguntaron que si yo era Eduardo de la banda del “pelotas” conteste que si, pensé que se trataría de un nuevo encargo. Pero no fue así.

Ellos me robaron, me golpearon hasta dejarme casi inconsciente y me violaron. Abusaron de mi de una forma brutal, cruel ydespiadada . No supe de mi hasta el día siguiente que desperté en medio de un terreno baldío. Estaba desconcertado y desvalido, sin embargo conocía la zona y me dirigí a casa. Cuando llegue mamá no estaba , imagine que se había ido a la fonda. Caí rendido. Me hundí en un mar de llanto y gritos de rabia. Me bañe no sé cuantas veces . Entre el llanto y el coraje me quede dormido.

Desperté y ya había...