Heredero incomodo

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 15 (3623 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 29 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Salinas, el heredero incómodo Elena Gallegos La Jornada. Enero, 2000. http://www.jornada.unam.mx/2000/ene00/000104/heredero.html Fecha de consulta: 08/05/05.

En febrero de 1988 los mexicanos padecían los costos del "ultraortodoxo" plan de choque impuesto en diciembre por el gobierno de Miguel de la Madrid y al que eufemísticamente se le llamó Pacto de Solidaridad Económica, aunque en realidadcontemplaba alzas en los precios de todos los bienes y servicios públicos. La campaña de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano sumaba adeptos, a pesar de los vituperios y chantajes de sus ex compañeros de partido, y los priístas observaban intranquilos a su candidato, Carlos Salinas de Gortari, cuya figura, no obstante la enorme maquinaria puesta a su disposición, no terminaba de convencer. Pesaban en elánimo de los potenciales electores las duras medidas económicas que implementaba el gabinete delamadridista, a cuyos miembros el ingenio popular no tardó en bautizar como los Chicago boys. A lo mejor por eso, en Huamantla, Tlaxcala, en uno de sus recorridos, Salinas de Gortari hizo una declaración que propició las más aventuradas conclusiones: "No tengo ningún compromiso con ninguna continuidad-sostuvo frente al azoro de quienes le escuchaban- ni en materia económica ni en ningún otro ámbito estoy atado a dogma o fórmula alguna". Ávidos de escenarios políticos tormentosos, los analistas juraban que se estaba dando la sexenal ruptura. Folclórico y hablador, Tulio Hernández se burló de quienes interpretaron de ese modo las frases del candidato: "¡Están pendejos; ni leer saben, chingao!" Eltiempo le daría la razón. Sin embargo, había una profunda preocupación entre los estrategas del PRI sobre el rumbo de la campaña. Salinas era un hombre impopular se le atribuía ser autor de la política económica que tanto golpeaba y poco carismático. Los duchos en el rumor percibían la inquietud y esparcían la especie de que pronto, muy pronto, se "enfermaría" y vendría el relevo. Paradojas deldestino: le tocó a Luis Donaldo Colosio salir al paso de las versiones y aclarar paradas. El mismo día en el que Salinas pareció desmarcarse de las políticas de su antecesor, en su calidad de oficial mayor del PRI Colosio ofreció una conferencia de prensa.

Escoltado por Otto Granados y Miguel López Azuara, dijo a los periodistas: "El PRI ya tiene candidato y se llama Carlos Salinas de Gortari".Nadie imaginó entonces que seis años después su amigo Salinas haría lo mismo por él. Era, pues, la primera versión del "no se hagan bolas" de 1994. Pero aquella tarde en Tlaxcala, Colosio fue más allá y cortó de tajo los comentarios que tanto daño les hacían: "Los rumores son sólo eso repitió a los reporteros. Ustedes son testigos de la vitalidad de nuestro candidato presidencial. La intensaactividad que hasta ahora ha desarrollado por todo el país demuestra su fortaleza física". Era incuestionable que las secuelas económicas complicaban el panorama político. Los mítines que encabezaba el candidato del recién formado Frente Democrático Nacional eran cada vez más nutridos y el panista Manuel J. Clouthier y sus iniciativas de desobediencia civil crispaban los nervios de los priístasacostumbrados, hasta entonces, a ser los únicos en las contiendas. El mismo presidente se propuso defender con todo a su cachorro. Con su desangelado tono de siempre gris, lo adjetivaba la gente y a propósito de nada, De la Madrid declaró que las críticas por el plan de austeridad y la recesión que éste generó no debían vertirse contra el candidato: "¡Asumo toda la responsabilidad!". Si a lo largo delsexenio de De la Madrid las cosas iban de mal en peor "tiene mal fario", se apenaban algunos, el tramo final de su administración no pudo ser más desacertado.

Relatos del presidencialismo mexicano /II MMH, protagonista del desastre económico La ruptura con la vieja clase política El destape del candidato de Miguel de la Madrid que marcó la ruptura con la vieja clase política estuvo a un tris...
tracking img