Hipias mayor

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Hipias Mayor es un diálogo platónico que constituye un ataque a los sofistas. La cuestión discutida en este diálogo es la de lo bello en sí mismo, la esencia que debe subyacer a todas las cosas bellas para que sean bellas. Los personajes son Hipias (un sofista vanidoso) y Sócrates.
Sócrates, acosado por un conocido suyo que le reprocha no conocer la definición de la belleza, dice alegrarse de lapresencia de Hipias y le pregunta cuál es su opinión, ofreciéndole réplica tras réplica en la discusión.
Como primera respuesta, Hipias responde, confuso, a qué es bello, más que a qué es “lo bello en sí”. De modo que sitúa la belleza en una hermosa joven. Sin embargo, pronto caen en la cuenta de que otras cosas pueden ser bellas: una marmita también es bella, pero lo es menos que una yegua, queuna muchacha bella y que una estatua de oro. Sócrates no se contenta con respuestas sobre las cosas concretas, sino que busca la definición de la belleza, exactamente qué es bello.
Platón veía la belleza como algo objetivamente real. Todas las cosas bellas lo son en virtud de su participación en la Belleza universal, en la Belleza misma. Consecuencia evidente es la de que se den grados debelleza. Si hay una Belleza real, subsistente, entonces las cosas bellas se aproximarán más o menos a esta norma objetiva. En esta parte del diálogo se introduce la noción de relatividad: el simio más hermoso será feo si se compara con un hombre bello, y una vasija bonita será fea si se la compara con una mujer hermosa, y ésta lo será, a su vez, si se la parangona con un dios. La belleza misma, laBelleza que por participación hace que las cosas bellas lo sean, no se puede suponer que consista en algo a lo que “quepa calificar lo mismo de feo que de bello”.
Esta Belleza suma, como absoluta y fuente de toda belleza participada, no puede ser una “cosa” bella, no puede ser material. Si la verdadera Belleza es suprasensible, las obras bellas del arte ocuparán necesariamente un gradocomparativamente bajo en la escala de lo bello, puesto que son materiales, mientras que la Belleza misma es inmaterial: las cosas bellas son objeto de los sentidos, mientras que la belleza absoluta es objeto de la inteligencia.
La doctrina de una Belleza suprasensible (a menos que sea meramente analógica) hace muy difícil llegar a una definición de lo bello que resulte aplicable a todas sus manifestaciones.
Lasegunda respuesta ofrecida por Hipias afirma que la belleza es el oro. Lo bello ya es algo único que, aplicado a las cosas, las hace bellas. Sin embargo, sigue limitando la cuestión con ejemplos concretos. Ni siquiera parece claro que un determinado material sea indispensable para la belleza esplendorosa de un objeto. Así, llegan a la conclusión de que los metales preciosos otorgarán belleza sison empleados “adecuadamente”. Más aún, pudiera ser que el empleo de materiales convenientes relevara a un segundo plano la necesidad de emplear materiales lujosos, en el ámbito de la persecución de la belleza.
Esta definición de la belleza como lo conveniente, que era la que defendía Sócrates, fue rechazada por Platón presentando dos objeciones. Primero: lo que es adecuado puede ser un medio parallegar a lo bueno, pero no puede constituir lo bueno por sí mismo, mientras que lo bello siempre es bueno. Este fue un axioma para Platón, quien no podía aceptar ninguna definición que no estuviera de acuerdo con él. Segundo: entre hermosos cuerpos, formas, colores o sonidos, efectivamente se encuentran los que apreciamos por su utilidad, pero hay también otros que apreciamos por ellos mismos encuanto tales, y estos últimos no entran en la definición socrática.
Como tercera respuesta, Hipias enlaza la belleza con el hecho de ser rico y respetado, pues a nadie le resulta feo. Ser honrado hasta llegar a viejo, ofrecer un maravilloso funeral a los padres y ser enterrado con honores por los hijos, ahí estaría la belleza. Pero eso sólo vale para hombres ordinarios, no para un Aquiles, que...
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