Historia d eun aborto

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A

Ω

TESTIMONIO

Una mujer cuenta, en un blog de Internet, cómo decidió acabar con su propio hijo

Triste historia de un aborto
Este testimonio apareció publicado en un blog de Internet, en www.webdelamujer.com. Está transcrito casi en su totalidad, con algunas correcciones ortográficas y gramaticales. Es la historia de una chica –ella firma «una madre»– que abortó en junio de 2005 ypara la que la vida ha perdido su sentido desde entonces
ace nueve meses que una parte de mí murió. Ésta es la historia de cómo aborté, y ahora, cada día, me arrepiento. Yo siempre besaba por donde pisaba mi novio. Ya sabéis, la ilusión, el cariño, nos metimos a comprar nuestro piso…, y entonces ocurrió. Al principio, tenía malestar general, todas las mañanas llegaban las náuseas, y había comidasque no podía ni ver y antes me encantaban, como las gominolas. Así que fui al médico, y cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que ¡estaba embarazada! Casi me da un infarto cuando vi la ecografía. Estaba de más de un mes. El caso es que ni mi novio ni yo nos sentíamos preparados. Así que pedimos hora en una clínica privada donde se practican abortos. Y tardaron dos semanas en recibirnos. En esetiempo, yo cada día quería un poco más al niño que llevaba dentro. No sabría explicar la sensación. Notaba su corazón en mi vientre y me sentía cada vez más feliz, dejaba de pensar en el dinero, en cómo íbamos a pagarlo todo. Simplemente era feliz. Mi pequeño me hacía sentirme feliz. Pero mi novio apartaba la mano de mi vientre. Siempre se refería a él como a un estorbo. Y me decía que todo estaba en mimente y que era imposible que sintiera algo. El día en que fuimos a la clínica yo me sentía muy mal, quería llorar. Pero él me decía que, cuanto antes nos libráramos del problema, todo volvería a la normalidad. La clínica tenía tan mala pinta que decidimos hacerlo por la Seguridad Social. Allí tardaron más de un mes en darme cita. Me dijeron que me tomara tres pastillas seguidas y que no pasaríanada. ¿Pero cómo podía seguir yo sola adelante con mi embarazo? ¿Qué iba a hacer? ¿Volver a casa de mi madre? ¡Dios! ¡No podía! El marido de mi madre es un alcohólico que las trata como si fueran basura a ella y a mis hermanas. ¿Alquilarme un piso? Pero si mis trabajos son eventuales… ¿Que haría cuando se me empezara

H

a notar? Lo reconozco, me asusté. Al final, acabé suplicándole. Leimploré como jamás lo he hecho con nadie. Le lloré de rodillas, le dije que quería tenerlo. Que si no lo tenía, me moriría. Él me veía la cara cada día y sabía que yo había estado llorando. Siempre me decía que se me pasaría. Una vez me dijo: «No

tó si me había orinado encima. ¡Dios, era sangre! Llevaba casi hora y media sangrando. La sangre había manchado mis vaqueros y había chorreado hasta miscalcetines. Me pararon la hemorragia. Y me drogaron para el dolor. En un retortijón, tan drogada como iba, fui al baño, y sin poder evitarlo me puse contra la pared y con las rodillas tocándome el pecho y empecé a empujar sin saber cómo. Y salió.

«Hace nueve meses que una parte de mí murió. Ésta es la historia de cómo aborté, y ahora, cada día, me arrepiento»

Morirme con él
Yo me lo queríaquedar. Era mío. Y lo abracé y me eché a dormir con él sobre el suelo del baño del hospital. Quería morirme con él. Era un bebé, pero más pequeño, como uno de esos gatitos de mes y medio que te caben en la palma de la mano. Con sus ojitos. Sus perfectas manitas. Sus veinte deditos. Sus piececitos… Aún no puedo hablar de ello sin echarme a llorar. Él llegó y lo tiró por el retrete. Sólo podía pensar enmi bebé. ¿Dónde estaba? ¿Por qué ya no lo tenía conmigo? Me sentía como si hubiera ido a dar a luz, y me hubieran robado a mi niño. ¡Dios bendito! ¡Había tirado a mi hijo por el retrete! Odié a mi novio por todo lo que había pasado. Tardamos seis meses en hablar de ello. Yo no estaba preparada. Y ha acabado reconociendo que las cosas nunca volverán a ser como antes. Ahora dice que se siente...
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