Historias de terror

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¡Uy que Miedo!

Josue Daniel Maldonado Romo

Monterrey, Nuevo León a 20 de Noviembre de 2009

#9

Mr. Sifuentes

Semana 13

Español

Introducción

El cuento de terror es considerado en sentido estricto, es toda aquella composición literaria breve, generalmente de corte fantástico, cuyo principal objetivo parece ser provocar el escalofrío, la inquietud o el desasosiego enel lector, definición que no excluye en el autor otras pretensiones artísticas y literarias.

Un cuento de terror sería, por tanto, un relato literario y no oral, ya que, si bien existe una amplia y antiquísima tradición de cuentos con dichos contenidos, probablemente por tratarse de relatos transmitidos de boca en boca, nunca han recibido otra denominación que la de “cuentos” o “leyendas” asecas. Ni siquiera cuentos infantiles, aunque de índole terrorífica (e inscritos en la tradición oral en su día), como La Cenicienta, de Charles Perrault, o Caperucita roja y Blancanieves, de los Hermanos Grimm, reciben la denominación de “cuentos de terror”, que parece haber sido acuñada expresamente para las obras mayores del género aparecidas entre los siglos XIX y XX.

Juego de niños

dosniñas cantaban abrazadas por la cintura mientras buscaban alguien más que quisiera apuntarse a jugar junto a ellas.

-¿Quién quiere jugaaarrrr a saltar a la cooombaaaa…???.....
-¿Quién quiere jugaaarrrr con nosotrassss….???....

Era una agradable tarde primaveral, hora punta de salida de los colegios y por lo tanto el parque, como cada día, se convertía en un hervidero de gentes variopintas queiban y venían.

Timbres de bicicletas, el ruido de ruedas de patines y monopatines, el balanceo de columpios y los gritos de los niños corriendo y jugando, eran los sonidos inconfundibles que lo llenaban de vida cada tarde.

La pequeña jugaba con su cochecito de muñecas, sus manitas arreglaban el vestidito al diminuto muñeco, para después colocarlo amorosamente en el carrito, y así continuar supaseo.

Llamó su atención la cancioncilla que cantaban las dos niñas y su vestimenta. Las vio aproximarse con sus vestidos de amplias faldas con enaguas, que les llegaban hasta los tobillos y unos enormes lazos que recogían sus cabellos con coletas. La miraban fijamente mientras iban canturreando…

-¿Quién quiere jugaaarrrr a saltar a la cooombaaaa…???...
-¿Quién quiere jugaaarrrr connosotrassss…???...

Los sonidos de la tarde fueron desvaneciéndose hasta quedar anulados por las voces blancas de las pequeñas, que la fueron envolviendo arrinconándola hasta el borde de la acera. Notó como la empujaban debajo de las ruedas del coche, que fué incapaz de frenar a tiempo, y a continuación, sólo pudo sentir un deseo irrefrenable de jugar a la comba.

La presencia

El pie rozaba,lamía lentamente la esquina de la cama, la oscuridad afuera casi moría y entre sombras el cuerpo de Isabella expulsaba la claridad que quería desenterrar su belleza.
De pronto su sueño corrió, huyó de su rostro.
Sintió un extraño roce, una inexplicable presencia, algo se desplazaba por su pierna lenta y pesadamente, se sabia sola en toda la casa, por eso el miedo que se acurrucaba a su lado no lepermitía atreverse a descubrir que era aquello que la auscultaba.
Lo que escalaba de sur a norte su anatomía cobraba fuerza, esta vez su cuerpo tembló como una hoja que la brisa mece en otoño, desesperada miró hacia atrás y una mueca de pavor se materializó golpeando las paredes del cuarto.
El miedo ya era un ser enorme que inundaba la estancia cuando se apagó con el último aliento

La sombreronaDon Daniel era un hombre de aquellos que en verdad merecían llamarles “cachaco”. Con su sombrero de finales de los cuarenta, su saco gris, corbata negra y camisa blanca impecables, zapatos de charol bien lustrados y colonia francesa importada, pocas mujeres lograban resistirse a sus atenciones caballerescas y a menudo había quien le comparaba con el mítico Gardel. Aquella noche fría y...
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