Hola

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 20 (4951 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
ALBACEA
SEVILLA PADILLA CRISTIAN JONATHAN

Ocurrió hace dos años, en invierno, por aquellas fechas de regalos e hipocresías, de abrazos mustios y sonrisas fingidas. Faltaban no más de tres días para navidad. Recuerdo que mi hermana comenzaba con actitudes raras, hablaba de demonios y ángeles que la protegían del mal. A mí me resultaba gracioso su hablar misterioso; el misticismo queencerraba en sus conversaciones, todo lo que hacía para llamar la atención. Desde pequeña era mitotera. Una vez me comentó que un niño pequeño hablaba con ella y le pedía que se tocase la entrepierna para no llevársela. En fin, Malory es introvertida. En estas fechas la gente se pone a prender velas, ir a iglesias a dar gracias por un año más: miserable pero saludable, sin dinero, pero a cambio llenas devida y salud. Les piden favores a sus santos. La virgen María se vuelve más santa que virgen. A mi madre le da por cocinar, esperando que su familia coma junta y pase un rato feliz y agradable. Desafortunadamente la única feliz de verles la cara a todos, es ella. Al crecer, tomamos diferentes actitudes y sólo nos reunimos cada año para ver que cosa fea nos es obsequiada.
Mi hermana mayor llamópara ver como estaba la familia, no vendría era más que obvio. Cuando se embarazó y se fue, lo único que perseguía era salir de casa y no regresar jamás. No importaba quien fuera el dichoso, si fuese guapo o feo, adinerado o sin recursos, el único objetivo era alejarse de sus locuras de mis padres, creo que por eso cada uno de nosotros deliramos y enloquecemos con gran facilidad. Sus cuidadosy preocupaciones para con nosotros es una manera suficientemente buena para emanciparse y no querer regresar al yugo familiar justo como Arlette lo hizo.
Regresaré a lo de Malory, ya que nunca creí sus teatros que armaba. Yo de mente cerrada no me daba la oportunidad de creer en cosas que para mí no resultaban tangibles. En mi familia ha existido esto desde que nací, ya que no fui acreedor adichos enemas de la existencia, así como la divinidad se me fue negada. Me remití a llevar una vida común como la de los demás chicos, corriente, con aventuras de cualquier niño que llora y sangra, que busca refugio en los cauces de la madre o el padre en su defecto.
Faltaban no más de tres días para las festividades navideñas y allí su cuento se convirtió en una oda al respeto de sus grandesmentiras, aun recuerdo, fue un veintiuno de diciembre. Bajé en la noche ya que tenia insomnio y una nube extraña de preocupaciones se había estacionado dos metros arriba de mi cama, así que descendí a la cocina por un refrigerio, cuando uno está satisfecho siempre llega esa sensación somnolienta agradable. Mi hermana estaba en la sala sentada, tenía los ojos abiertos, pero por motivo que no comprendípasé y no dijo palabra alguna. Me dirigí hacia el refrigerador, a mi madre siempre le ha gustado tenerlo lleno de cosas para la engorda: yogurts, pastelitos, galletas, y demás. No podía ingerir helado ya que tenía un poco de malestar en la garganta. Tomé un pastelito y me dispuse a prepararme un café.
Mi hermana continuaba sin emitir sonido alguno. Para mis adentros imaginaba que deseabajugarme una especie de broma pesada, para después burlarse de mí hasta el cansancio y recordarlo una y otra vez, en sus fiestas, reuniones y, ser su Patiño por algún tiempo hasta que todos nuestros conocidos supieran dicha historia.
Vertí agua del garrafón en una taza morada que tenia grabados unos osos koala, entre nubecillas decían te quiero ¿Tú me quieres? Gracioso, pero solo era una taza y miantojo se volvió imprudente, por lo tanto que imagen poseía dicha taza no era más mi asunto. Escuché unos sonidos raros, hacían eco en la casa y se percibía un aire bastante frio, dicha corriente subió recorriendo todo mi cuerpo, me sugestioné y fui a donde Malory. Mi hermana seguía estática, -Malory ¡Contesta Malory! Contesta. Ella no contestaba, parecía un cadáver. La sacudí, sus brazos y...
tracking img